Un perro en un parque de Madrid. ALBERTO SANZ

Tener perro costará nueve euros al año en Zamora. El Ayuntamiento, de IU, no pretende con ese impuesto perruno castigar a los dueños incívicos que olvidan las cacas de sus canes en aceras y jardínes sino sufragar así lo que cuestan construir y mantener zonas de esparcimiento canino, evacuatorios, bolsas para recoger excrementos y sus dispensadores o la elaboraciòn de un censo telemático de mascotas. «Esos gastos directos suponen unos 70.000 euros anuales», dice el concejal de Hacienda, Recaudación y Rentas, Diego Bernardo, «y esperamos conseguir con la tasa entre 50.000 y 90.000».

 «Cada vez hay más perros en Zamora, eso se ve por la calle, pero no sabemos con exactitud cuántos hay», añade el edil. La ciudad tiene 174.000 habitantes y 9.800 canes censados. «Pero sospechamos que son menos», cree el concejal, «ya que los dueños no les suelen dar de baja al morir, puesto que ahora no pagan ninguna tasa». 

Librar de deyecciones caninas la ciudad es mucho más caro. Haciendo un cálculo del tiempo que gasta diariamente cada barrendero en esa desagradable tarea -«unos 15 minutos al día», calcula Bernardo- y trasladándolo al grueso de limpiadores el coste calculado es de 250.000 euros al año.

La tasa por tener perro fue aprobada en un pleno de mayo en el anterior mandato, en el que IU gobernaba con el PSOE. «Nadie votó en contra», dice el edil, «solo se abstuvo el PP». Tampoco hubo alegaciones. Al publicarse el cambio en la ordenanza, la noticia se ha contestado en redes. «Lo único que hemos hecho es recuperar un impuesto que existió hasta 1992 y con la misma cuantía. Creemos que si ofrecemos servicios para los perros, sus dueños han de contribuir y es lógico también que nos exijan más». Entre los proyectos de cuidado de los animales está la construcción de una nueva perrera que costará 250.000 euros.

Zamora no es ni una excepción, ni pionera en imponer la tasa canina. Arévalo, en Ávila, grava tener perro con 14,30 euros anuales.  Mejorada del Campo y Fresnedillas de la Oliva, en Madrid, también lo hace. Inca, en Mallorca lo ha decidido a principios de este año. El ayuntamiento popular de Plasencia (Cáceres) intentó establecer el impuesto, pero alegaciones de grupos animalistas y de Plasencia en Común hicieron que el Ayuntamiento desestimara esa opción.

La Comunidad Valenciana contempla en su anteproyecto de ley de bienestar animal que los municipios impongan la tasa de tenencia y cría de perros para sufragar los gastos derivados del cumplimiento de esa norma, informa Cristina Vázquez.  

Este tipo de impuestos son comunes en países europeos como Holanda, que mantiene tributos a los dueños de perros a través de los municipios, de mucha mayor cuantía. Alrededor de 200 localidades las tienen. La Haya, por ejemplo, cobra 120 euros anuales por animal. También Alemania obliga a quienes conviven con canes a pagar tasas cada año. Su importe depende de los estados.




Fuente: El Pais

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