Buena parte de la península Ibérica y Baleares se enfrentan a un nuevo episodio de calor intenso, con la buena noticia de que no será por mucho tiempo. Según explica Delia Gutiérrez, una de las portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el episodio durará dos días, este jueves y el viernes, por lo que, aunque los termómetros van a volver a escalar a los 41 grados y afecta a una zona muy extensa del territorio, no se cumplirán los parámetros de ola de calor.

Este jueves, el calor afectará más al suroeste y centro, sobre todo a la zona alta del valle del Guadalquivir aunque también a los del Tajo, Guadiana y Ebro, donde se pueden superar los 41 grados; mientras que el viernes se desplazará al centro y al este, con lo peor en la zona oriental de Castilla-La Mancha, puntos de Castilla y León, valle del Ebro, Madrid e interior de Murcia y Comunidad Valenciana, Baleares, donde se esperan valores que rondarán los 40 grados. La subida de las máximas será «en conjunto de seis a ocho grados más respecto a las del miércoles», presida la portavoz.

Este episodio devuelve los naranjas al mapa de avisos después de la fuerte ola de calor de finales de junio que batió 33 récords de temperaturas máximas. Hasta 26 provincias se encuentran en alerta este jueves, seis de ellas en naranja o riesgo importante, el segundo nivel de la escala y que implica fenómenos no habituales con cierto grado de peligro para las actividades usuales. Se trata de Córdoba, Jaén, Sevilla, Toledo y Extremadura, donde se pueden superar los 41 grados.

En cambio, están en amarillo, el primer escalón del sistema de avisos y que supone riesgo para grupos vulnerables y para actividades concretas, Almería, Granada, Huelva, Aragón, el resto de Castilla-La Mancha, Ávila, Salamanca, Zamora, toda Cataluña menos Girona, Madrid, Valencia, Ourense y Pontevedra.

El viernes, el episodio se intensifica y se elevan a 33 las provincias con avisos. En naranja, estarán nueve provincias: toda Castilla-La Mancha salvo Ciudad Real, Ávila, Lleida, Madrid y Valencia. En amarillo, están Ciudad Real, Almería, Granada, Jaén, Aragón, el resto de Castilla y León, Barcelona, Tarragona, Alicante, Extremadura, toda Galicia salvo A Coruña, Baleares y Murcia.

En Madrid, se espera que se superen los 40 ºC en el área metropolitana, la zona del Henares, el sur, las Vegas y el oeste, por lo que es posible que pueda volver a batirse el récord absoluto de temperaturas en el observatorio de Retiro. La máxima de la serie histórica, que arranca en 1920, estaba en 40,6ºC en agosto de 2012. Este registro se superó por una décima hace menos de 15 días, durante la última ola de calor, el pasado 28 de junio.

Sin embargo, el alivio llegará pronto. «El viernes empezará a refrescar por el suroeste y el sábado, la bajada se generalizará a toda la Península e incluso a Baleares», avanza Gutiérrez. El sábado, el calor fuerte solo afectará a algunos puntos del litoral mediterráneo y de Baleares, «donde más tardará en llegar la masa de aire fresco que vendrá detrás» de la cálida. Por su parte, Canarias queda al margen de esta situación, aunque hará algo de calor el sábado.

La bajada de las temperaturas se prevé «más variable que el ascenso», según la meteoróloga, que detalla que será más pronunciada el sábado en la mitad occidental peninsular, mientras que el domingo se trasladará a la mitad oriental. Entre los dos días, los valores bajarán entre seis y ocho grados donde más y entre cuatro y seis donde menos.

La causa de este aprentón del calor es una nueva bolsa de aire frío en altura o DANA, tras la que dejó las graves inundaciones del lunes en Navarra. «Tenemos una DANA situada entre la Península y Canarias que impulsa un flujo débil de viento desde el continente africano», lo que se suma a otros factores como la situación de estabilidad y de mucha insolación. Esta DANA «está previsto que se acerque el fin de semana y pase por encima de la Península», lo que dejará dos días de inestabilidad y tormentas. Serán chubascos tormentosos que otra vez pueden ser fuertes e ir acompañados de granizo, advierte Gutiérrez. 

«Donde más probables serán el sábado es en la meseta norte, sistema Ibérico, zonas próximas al Cantábrico y Pirineos», vaticina Gutiérrez. El domingo, la inestabilidad se desplazará al noreste y la probabilidad de lluvia se limita a Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana. El tiempo «volverá probablemente a estabilizarse el lunes», con nuevos aumentos de las temperaturas para principios de la semana.




Fuente: El Pais

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