Parece que el aluvión de criticas que le llovió el pasado mes de enero a Donald Trump por recibir en la Casa Blanca a los Tigers de Clemson, ganadores de la final universitaria de fútbol americano, con 300 hamburguesas y otros productos ricos en colesterol no le ha bastado.

El presidente de los EE.UU ha vuelto a hacerlo, ha vuelto a servir hamburguesas de una cadena de comida rápida –concretamente McDonalds– a un grupo de deportistas. En esta ocasión, los afortunados de degustar el insalubre menú elegido por Trump han sido los jugadores del equipo de fútbol del estado de Dakota del Norte, que visitaron la Casa Blanca este lunes.





En el mes de enero Trump explicó que la elección del menú con la que recibió a los Tigers de Clemson se debía a la falta de personal en la Casa Blanca por el cierre parcial de la Administración estadounidense. “Tenía que elegir: o no les dábamos comida porque estamos de cierre de Administración o les ofrecíamos unas pequeñas ensaladas que hubieran preparado la primera y la segunda dama (Melania Trump y Karen Pence)… Pedí unas 1.000 hamburguesas”.

Pero en esta ocasión, en la que ya todo el personal de la Casa Blanca se encuentra trabajando, el presidente de los EE.UU ha decido ir más allá y contar la verdadera razón por la que elige ofrecer comida rápida a los deportistas que le visitan.

EL presidente de los EE.UU con el equipo de fútbol del estado de Dakota del Norte
(Oliver Contreras / Bloomberg)

“Podríamos haber llamado a los chef de la Casa Blanca para que prepararan una comida más formal, pero conozco a los jugadores, a todos nos gustan las compañías americanas”, explicó.





Los jugadores se rieron con el presidente mientras observaban las pilas de hamburguesas y sándwiches en una mesa larga en el centro de la sala. Una mesa auxiliar estaba apilada con bolsas de papas fritas.








Fuente: LA Vanguardia

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