Ciencia

Viejas imágenes del ciclismo muestran los efectos del cambio climático | Ciencia


Imágenes de la retransmisión de una de las vueltas ciclistas más antiguas han permitido documentar uno de los efectos más dramáticos del cambio climático: el adelanto de la primavera. Usando vídeos grabados desde 1981 del Tour de Flandes (Bélgica), investigadores le han seguido la pista a los mismos árboles y arbustos durante cuatro décadas. Han comprobado que ahora la mayoría brotan y florecen antes que entonces en respuesta al aumento de las temperaturas. Su original método podría extenderse a otras rutas ciclistas y otros deportes, como rallies, carreras al aire libre o golf.

El Tour de Flandes es una de las grandes clásicas de un día del calendario ciclista. Descontando los años de la I Guerra Mundial, se ha celebrado ininterrumpidamente desde 1913, casi siempre el primer domingo de abril. Aunque el recorrido de la prueba ha cambiado en este tiempo, investigadores de la Universidad de Gante identificaron 12 puntos por los que ha pasado en las 36 últimas ediciones. Lo siguiente fue ver más de 200 horas de viejas grabaciones de la cadena flamenca VRT buscando la evolución de árboles y arbustos grabados mientras los ciclistas pasaban por cada uno de esos puntos.

El estudio, publicado en Methods in Ecology and Evolution, recoge que el aumento medio de la temperatura en las 12 localizaciones ha sido de 1,5º desde 1981, mientras que las precipitaciones se han mantenido relativamente similares. En ese contexto de calentamiento, la probabilidad media de que a los árboles y arbustos le hubieran brotado las hojas al paso de los ciclistas se elevó del 26% al inicio del estudio al 45% en 2016. De hecho, hasta 1987, solo uno o dos árboles mostraban sus primeras hojas en ese primer domingo de abril. Con las flores, el adelanto es aún más pronunciado: del 0% al 67% en estas cuatro décadas.

Mientras ningún árbol había brotado al comenzar abril en 1981 ahora lo hacen la mayoría

“Nos ha sorprendido la fortaleza del efecto”, dice el profesor de la Universidad de Gante (Bélgica) y principal autor del estudio, Pieter De Frenne. “Hemos visto además cómo se está acelerando, con los árboles cada vez más verdes en las imágenes en las ediciones más recientes”, añade. Por especies, las que más se han adelantado son el abedul, el magnolio y el espino común. Las que menos, las hayas.

Al tener en cuenta la temperatura media de los meses precedentes, los investigadores también comprobaron que las variaciones térmicas en los tres o cuatro meses anteriores, los del invierno, eran determinantes para el momento de la brotación y la floración. Para el trabajo, sus autores controlaron las diferencias entre el calendario oficial y el astronómico, así como la densidad de hojas de los árboles en cada una de las más de 500.000 imágenes anuales que analizaron.

Tanto la salida de las hojas como la aparición de las flores son dos de los aspectos esenciales de la fenología de las plantas y su ciclo de vida. Determinar el impacto del cambio climático en curso sobre el ciclo vegetal puede ser decisivo no solo para las plantas, si no para todo el ecosistema del que son la base. La brotación temprana puede sombrear excesivamente un suelo aún demasiado frío, afectando a microorganismos, manto vegetal y pequeños animales. El adelanto expone a los brotes a nevadas o repentinos enfriamientos o las flores más adelantadas pueden no llegar a fructificar por falta de suficiente sol.

Sucesión de imágenes del mismo punto y los mismos álamos negros desde 1988. De Frenne et al/Flanders Classics

Además de estos resultados, los autores querían validar este método tan novedoso. Por eso, visitaron todas las localizaciones para tomar muestras del suelo, estado de los árboles, posibles alteraciones del entorno… y así descartar que otras variables no climáticas explicaran este reverdecimiento. Una vez validado, creen que se podría usar en otros momentos del año, como en pleno verano con el Tour de Francia o la Vuelta, y con otros deportes.

“Las grabaciones de otras carreras más tardías no se pueden usar para cuantificar la fenología de las plantas. Pero se podrían aprovechar para estudiar el estado de otros elementos del paisaje, como las fechas de la cosecha, los niveles de lagos y río, la difusión de especies concretas de plantas a lo largo de los márgenes de las carreteras…”, comenta De Frenne.




Fuente: El país

Comentar

Click here to post a comment

injerto
injerto