Un síntoma: en 70 años de historia de la F-1, la máxima competición del automovilismo, sólo dos mujeres llegaron a disputar carreras. La última vez, en 1976. Desde entonces no llega a una decena el número de mujeres pilotos que han pasado por la cúspide del motorsport como probadoras, terceras pilotos o meros reclamos de marketing. Esta es la realidad.

Por debajo de la exclusiva y elitista cima del automovilismo, coto privado de hombres –en el que han logrado infiltrarse en los últimos años alguna ingeniera, varias jefas de prensa y un par de directoras de equipo–, un cada vez mayor número de mujeres sobreviven o malviven para hacerse con un volante en el magma de las categorías formativas a precio de oro.






Nueva competición

Se trata de la la primera competición de monoplazas exclusivamente para mujeres, que impulsa la firma alemana ITR

Marta García, 18 años, de Gandía (Valencia), encaja en este perfil: es “uno de los mejores talentos” de la raquítica cantera española actual de pilotos “juntando hombres y mujeres” –asegura un analista de referencia–. Pero tras disputar la F-4 española, su primer año de monoplazas (fue 9.ª), en el 2018 tuvo que regresar al karting. “No tenía más presupuesto para hacer otro año en la F-4, en la Fórmula Renault o en la F-3 Europea…”, cuenta García, que también se quedó sin el apoyo de la Renault Sport Academy Driver, el programa de la escudería del rombo para jóvenes talentos.

Marta García, piloto valenciana en las W Series
(W SERIES)

Así que, de vuelta al karting (donde se inició a los 10 años) para no perder manos, y haciendo castings aquí y allá –como la Eurofórmula Open–, a Marta se le abrió el cielo cuando en octubre del 2018 se anunció la creación de las W Series, la primera competición de monoplazas exclusivamente para mujeres, que impulsa la firma alemana ITR (pariente de la compañía gestora del DTM, el campeonato alemán de turismos). El certamen ha tomado forma en estos cinco meses, y esta semana cerraba la selección de las 18 pilotos que formarán la parrilla: García está entre las elegidas, tras superar cuatro días de tests en el circuito de Almería, en el que las 28 finalistas han dado 3.000 vueltas para medir su talento.






A partir de mayo

18 mujeres piloto de 13 países competirán con bólidos de F-3 en seis circuitos europeos

¿Un campeonato de bólidos sólo para mujeres? ¿Pero no se trataba de promover la igualdad de género en el motorsport? Ironías de la vida, la idea de bombero que lanzó en el 2015 Bernie Ecclestone, “crear un campeonato femenino durante los GP de F-1”, en parte se ha hecho realidad…


Detractores

Aquellos que tienen fondos para ayudar a las corredoras prefieren segregarlas en lugar de apoyarlas. Estoy profundamente decepcionada”



Desde su creación, las W Series no han estado exentas de críticas por su sexismo. Una de las máximas detractoras ha sido Pippa Mann, la piloto inglesa de la IndyCar y las 500 Millas que ha impulsado campañas contra la segregación de las mujeres pilotos. “Qué día tan triste para el automovilismo. Aquellos que tienen fondos para ayudar a las corredoras prefieren segregarlas en lugar de apoyarlas. Estoy profundamente decepcionada por ver que un paso tan histórico hacia atrás ocurre en mi época”, comentó.


Partidarios

Simplemente estamos aplicando discriminación positiva para permitir a más mujeres competir; más arriba de la F-4 el número de mujeres se reduce”








Desde la organización rebaten que el certamen femenino persigue todo lo contrario a una eventual creación de un gueto. “Tenemos a un 95% de hombres compitiendo en monoplazas. No creo que necesiten ayuda para llegar hasta arriba; nosotras sí. Simplemente estamos aplicando discriminación positiva para permitir a más mujeres competir”, señalaba la directora ejecutiva de las W Series, Catherine Bond Muir, que admitía que la idea de una competición exclusivamente femenina era sexista.

“Mi primera conclusión fue que lo era porque mujeres y hombres pueden competir juntos, no hay razón para hacer una separación; pero encontré cosas interesantes como que más arriba de la F-4 el número de féminas se reduce”. Así que para combatir ese vacío crean una plataforma que sirva de trampolín para que las mujeres, algún día, compitan contra hombres. “No creemos en segregación, sino en la acción. No evitamos que nuestras pilotos compitan contra hombres, de hecho las animamos a hacerlo”.






La pretensión de las W Series es convertirse en esa plataforma de apoyo a las mujeres para ayudarlas a llegar a otras categorías superiores, con la F-1 como meta final. Así lo considera Marta García, apelando a su propio caso: “Nadie había visto que existía, no tenía apoyo económico para competir, así que esto es una oportunidad para ganar visibilidad, para volver a correr y poder saltar a otras categorías. Claro que quiero competir contra hombres, y lo haré”, comenta a este diario la valenciana, que sueña con competir en la F-1, a la que se plantea llegar “en un mínimo de cinco años. Seguro. Aunque el camino no es fácil”, admite. De momento, Marta ha superado todas las pruebas de selección para estar entre las 18 pilotos elegidas. Se inscribieron más de 100 chicas de 30 países, que se redujeron a 54 aspirantes y luego a 28.

En su primera edición, el campeonato femenino está concebido como una supporting race, una
categoría complementaria del DTM, con el que comparte calendario: serán seis carreras, entre el 3 de mayo y el 11 de agosto, en pistas europeas históricas, Hockenheim, Zolder, Misano, Norisring, Assen y Brands Hatch. En próximas temporadas, las W Series saltarán a Asia, América y Australia.





Las 18 pilotos –de 13 países y procedentes de categorías diversas (sobre todo F-4, F-3 y competiciones de GT)– correrán con bólidos idénticos de F-3, de chasis Tatuus T-318, propulsados por motores Alfa Romeo de 1,8 litros y 4 cilindros en línea, que entregan hasta 270 CV de potencia y permiten alcanzar velocidades punta de 240-250 km/h (al menos en el circuito de Almería).


Coches de F-3

Correrán con bólidos idénticos de F-3, con motor Alfa Romeo de 1,8 litros y 270 CV de potencia, capaces de alcanzar
240-250 km/h

Evidentemente, las competidoras, entre los 17 y los 29 años, no deben aportar patrocinadores ni se les exige dinero por correr. Al contrario, como incentivo añadido al deportivo el campeonato distribuirá 1,5 millones de dólares en premios, con un galardón para la campeona de 500.000 dólares (445.000 euros).

El campeonato, con sede en Londres y personal mayoritariamente británico, todavía no tiene reconocimiento de la FIA, aunque en su equipo directivo cuenta con personas de amplio bagaje en la F-1 como el expiloto David Coulthard (presidente de la junta de asessores), el ingeniero de diseño Adrian Newey, el exdirector deportivo de equipos Dave Ryan (en labores de director de carrera) o el exdirector de comunicación de McLaren, Matt Bishop.





Artículo de opinión de Laia Sanz sobre las W Series




Fuente: LA Vanguardia

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