Sociedad

Varias explosiones en una fábrica de Houston


Varias explosiones conmocionaron ayer la localidad de Crosby, a 50 km de Houston. Fueron registradas en una planta de fabricación de plásticos propiedad de la empresa Arkema. Tuvieron que ser hospitalizados por inhalación de gases irritantes quince agentes de la oficina local del sheriff. Ocho de ellos recibieron el alta en las horas siguientes. Según la empresa, «los responsables de la planta fueron informados de las explosiones por el Centro de Operaciones de Emergencia del Condado de Harris», tras establecer «un perímetro de emergencia de 2,5 kilómetros alrededor de nuestra planta». La empresa también explicó que había seguido su plan de preparación de huracanes, pero el agua inundó todos sus generadores, incluidos los de emergencia, con lo que la fábrica perdió los sistemas de refrigeración. Se da la circunstancia de que algunos de los peróxidos orgánicos con los que Arkema trabaja «entran en combustión si no se almacenan a baja temperatura». «Los peróxidos orgánicos», afirman en la empresa, «se emplean en la fabricación de productos farmacéuticos y materiales de construcción, son extremadamente inflamables y, según lo acordado con los funcionarios públicos, lo mejor será esperar a que el fuego se consuma». También reconocían la posibilidad de nuevas explosiones.

Suma y sigue de una tormenta brutal. Muchas de las pequeñas poblaciones cercanas a Houston seguían siendo inaccesibles para los servicios de emergencias. Incapaces de acceder a ellas por carretera, rebasados por la asombrosa cantidad de llamadas de emergencia, no hay, literamente, medios para hacer frente a tantas necesidades. Sólo en Houston las autoridades contaban hasta 3.600 rescates. Eso no incluye los cientos de operaciones desarrolladas por ciudadanos particulares. Un ejército de voluntarios que, armados con botes y lanchas, salieron desde Baton Rouge, en Lousiana, para socorrer a sus vecinos. Muchos de ellos eran veteranos de las tareas de rescate del Katrina. Más de una década después, los integrantes de la Marina Cajún viajaban por el Golfo de México para acceder a las azoteas rodeadas por el agua y a los sótanos inundados. De lo que no parece haber dudas es de que la particular forma de crecimiento urbano de Houston, básicamente enemistada con cualquier tipo de regulación y/o normativa medioambiental, habría exacerbado las peores consecuencias. Harvey, ya degradado a la categoría de depresión tropical, avanza por Lousiana rumbo a Mississippi.




Fuente:La razón

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