La manifestación
contra el juicio al
procés
independentista y el 1-O llenó la Gran Vía de Barcelona congregando hasta 200.000 personas, según cifras de la Guardia Urbana. Los organizadores, sin embargo, elevan este dato hasta el medio millón de personas.

La manifestación, convocada por partidos y entidades soberanistas bajo el lema La autodeterminación no es delito, se inició a las 17:12 en la confluencia entre la Gran Via y la calle Casanova en dirección a la plaza Universitat. Los participantes, algunos de ellos con fotografías de los líderes independentistas objeto del juicio, gritaron consignas a favor de la unidad de los partidos soberanistas y la liberación de los presos que están siendo juzgados desde esta semana.





Imagen de la manifestación en el centro de Barcelona
(Enric Fontcuberta / EFE)

El president de la Generalitat, Quim Torra; el vicepresident, Pere Aragonès, y el president del Parlament, Roger Torrent, estaban en la cabecera de la movilización, entre otros miembros del Govern y dirigentes políticos y de entidades independentistas.

Pancartas de la manifestación que muestra el lema de la misma, 'La autodeterminación no es delito'
Pancartas de la manifestación que muestra el lema de la misma, ‘La autodeterminación no es delito’
(Alejandro García / EFE)

Torra, advirtió, antes del inicio de la marcha, de que “no se puede gobernar el país contra Catalunya” y de que la autodeterminación no es un permiso sino un derecho, por lo que pidió a los sucesivos gobiernos centrales que escuchen al pueblo catalán.

Reiteró además que el lunes irá a Bruselas a defender los derechos y libertades de Catalunya, y que irá “a una sala más grande” si el Parlamento Europeo no le deja entrar a él y al expresidente Carles Puigdemont, tras vetarse el acto que tenían previsto.






”Esperamos algún día encontrarnos a algunos políticos valientes, que no tengan miedo a la derecha y a lo más rancio de sus partidos, para salir adelante”, pedía Torra, quien aseguraba que van a “acusar al Estado español de la violaciones que está manteniendo” y lamentaba que los presos independentistas no estén en libertad para poder defenderse bien en el juicio.

Torra envió su apoyo a los presos “que están defendiendo con valentía y dignidad que no hicieron nada”, y celebró que los catalanes hayan vuelto a salir a la calle contra el juicio, que ha tachado de farsa.

También tomó la palabra el vicepresidente del Govern, el republicano Pere Aragonès, que insistió en que el juicio contra los líderes soberanistas es “político” porque, parafraseando al líder de ERC, Oriol Junqueras, ante el juez: “Votar no es delito, pero impedirlo sí”.

En este sentido, Aragonès, el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, y el diputado de JxCat Albert Batet coincidieron en emplazar a votar partidos independentistas en las elecciones a las Cortes Generales del próximo 28 de abril para construir un “dique” o “muro” de “democracia contra la represión”.





Una vez finalizada la manifestación en la Plaza Universitat, varias personas se han dirigido a los manifestantes desde un escenario. Entre éstas, el vicepresidente de Òmnium Cultura, Marcel Mauri, quien aseguró que la manifestación contra el juicio al proceso soberanista fue un “muro humano que confronta la ultraderecha” y la intolerancia.

Asimismo, defendió que se manifiestaban para decir que la autodeterminación “no solo no es un delito, sino que es un derecho”, y que seguirán movilizándose.

Mauri lanzó también un mensaje a Pedro Sánchez pidiéndole no ser “cómplice de la fiscalía de VOX”, añadiendo que “ante la intolerancia” defenderían “la desobediencia civil”.






También tomó la palabra la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, quien aseguró que “los Jordis están en la prisión desde hace 16 meses por organizar manifestaciones pacíficas”. Paluzie advirtió que convertirán el juicio en una herramienta y que éste “no es posible normalizarlo ni normalizar la represión política”. También aprovechó para hacer un llamamiento a la huelga general del 21 de febrero.


Ciclo de movilizaciones

Los independentistas buscaban que esta fuera la primera “gran manifestación” contra el proceso judicial que afecta a los líderes del proceso soberanista juzgados en el Tribunal Supremo (TS) por el 1-O y la declaración de independencia.

Ha sido el primer gran acto del soberanismo catalán con el clima preelectoral ya instalado, después de que este viernes se anunciara el adelanto de las generales para el 28 de abril.

La manifestación de este sábado forma parte del “nuevo ciclo” de movilizaciones que el soberanismo anunció con motivo del proceso judicial y que empezó el martes, día de inicio del juicio, con varias concentraciones en Catalunya, la más importante en Barcelona.

Este nuevo ciclo de movilizaciones cuenta con el respaldo de partidos como JxCat, PDeCAT, la Crida, ERC, la CUP, los comuns y Demòcrates, y de entidades como la ANC, Òmnium Cultural y la Associació Catalana pels Drets Civils, que agrupa a los familiares de los presos.








Fuente: LA Vanguardia

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