Los insultos al ucraniano Román Zozulya, al que calificaron de «puto nazi» una parte de los aficionados del Rayo situados en el fondo del estadio de Vallecas, provocaron que el partido entre el equipo madrileño y el Albacete se suspendiera tras un acuerdo «sin fisuras» entre el árbitro y la Federación Española de Fútbol.

«Los cánticos son una vergüenza y una pena. Condenamos tajantemente los insultos de una parte de la afición hacía un deportista». Así de tajante se mostró el presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, que explotó contra un sector de la afición que mantiene una cruzada contra él desde hace muchos años.




Fuente: Agencia Efe

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