El 40 de mayo se alarga este año hasta el 46, con temperaturas más propias de abril que de mitad de junio hasta el fin de semana. Este martes se ha producido un fuerte descenso de las temperaturas, que serán lo que queda de semana más bajas de lo normal para esta época del año. Se notará sobre todo hoy, con «entre 10 y 15 grados por debajo de lo habitual las máximas y hasta 10 grados las mínimas», precisa Rubén del campo, uno de los portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Esta noche, en numerosos puntos de la mitad norte del país se bajará de cinco grados, incluso de bajo cero. Las temperaturas subirán el sábado y el domingo se situarán ya en valores normales, avanza el experto.

La bajada de este martes es de hasta ocho grados, sobre todo en el centro y este peninsular. La causa es «la llegada de vientos de latitudes muy altas, prácticamente por encima del Círculo Polar, que van a enfriar la atmósfera», lo que, sumado a otros factores como los cielos despejados y el viento en calma, harán que se den «condiciones muy propicias para que las temperaturas bajen de noche», explica Del Campo, que anuncia que la madrugada del martes al miércoles será «especialmente fresca». Se esperan en general valores bajos, con temperaturas en muchos puntos de la mitad norte por debajo de cinco grados el martes, el miércoles y el jueves e incluso heladas, poco habituales para estas alturas del año, en zonas de montaña. «Las mínimas estarán entre cinco y 10 grados por debajo de lo habitual», precisa el portavoz, que destaca los casos de Soria, Burgos y Logroño, donde se prevén mínimas de entre 1ºC y 4ºC y donde se puede batir el récord para junio. 

Aunque en gran parte del país los cielos estarán despejados, una borrasca situada en Francia aumentará la inestabilidad este martes en el tercio norte —Galicia, Cantábrico, Navarra, La Rioja, Aragón, norte de la Comunidad Valenciana y en Baleares—. También se esperan chubascos tormentosos, que pueden ser fuertes en el Cantábrico oriental y en Pirineos. En el resto del país, tiempo más estable pero con lluvias de evolución diurna que irán creciendo a lo largo del día y podrán dejar alguna lluvia y tormentas. La nieve hará acto de presencia en zonas relativamente bajas para estas fechas cercanas al verano, con una cota situada entre 1.300 y 1.500 metros en la cordillera Cantábrica y Pirineos.

El miércoles, según explica Del Campo, será un día «menos inestable» pero con lluvias en el extremo norte y puntos de Pirineos y de Baleares. «Habrá lluvias pero serán más débiles que en la jornada anterior», apunta. En el resto del país puede crecer alguna nube de evolución, sobre todo en el sistema Ibérico, y no descarta algún chubasco aislado en zonas del interior, especialmente en el entorno del sistema Ibérico.

La cota de nieve irá subiendo y terminará nevando solo en zonas altas del Cantábrico y Pirineos. Los valores nocturnos pueden bajar algo más, entre dos o tres grados. Habrá de nuevo heladas en zonas de montaña, pero también en muchos puntos de la meseta norte, interior de Galicia, Aragón, Castilla-La Mancha y Cataluña. Las máximas, en cambio, subirán en la mitad norte, aunque estarán por debajo de lo normal, entre tres y cinco grados, ha precisado.

El jueves la inestabilidad quedará acotada al extremo norte, con alguna lluvia débil. También puede haber lluvias débiles en el Mediterráneo: en Cataluña, Comunidad Valenciana e incluso en Murcia y las temperaturas ascenderán, tanto las mínimas como las máximas, sobre todo en el este y en el norte de la Península.

A partir del viernes, Del Campo espera que tienda a estabilizarse la atmósfera y que que haya ya pocas lluvias, algunas en el extremo norte. Las temperaturas irán subiendo a lo largo del fin de semana hasta acercarse a valores más propios para la época.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: