Un nuevo terremoto sacudió este viernes a las 20:19 de la noche el sur de California, solo un día después de que la región se sobresaltara con uno de los peores seísmos en lo que va de siglo. El terremoto marcó una magnitud 7,1 en la escala Richter y se pudo sentir con fuerza en toda la región de Los Ángeles.

El epicentro del terremoto se situó en el mismo lugar que el que se produjo el jueves, en Searles Valley, cerca de la localidad de Ridgecrest. Se trata de una región poco poblada en el desierto de Mojave, a unos 200 kilómetros al noreste de Los Ángeles y a una distancia parecida de Las Vegas hacia el este.

El terremoto del 4 de julio se produjo a las 10:33 de la mañana, tuvo una magnitud de 6,4 y duró unos 10 segundos. El de este viernes ha superado esa magnitud y ha durado alrededor de 40 segundos. La región ha vivido decenas de réplicas del terremoto original. El viernes, los expertos empezaron a considerar que aquel era un preludio del de este viernes. Una hora después del incidente se había producido ya una veintena de réplicas, dos de ellas de magnitud 5,5.

La sismóloga Lucy Jones de la Universidad Tecnológica de Pasadena, la referencia en sismología en la región, explicó en una rueda de prensa que “esto es una secuencia” sísmica y que “va a seguir”. La magnitud del seísmo del viernes hace que ahora sea considerado el terremoto principal de esta secuencia, de forma que el del día anterior era solo un aviso. El terremoto de 6.4 era el más fuerte en la región desde 1999. “Se puede esperar aún otro fuerte”, dijo Jones, de al menos magnitud 6.

Todo Los Ángeles y todo Las Vegas pudo sentir el terremoto de este viernes por la noche. En el Thomas & Mack Center de Las Vegas se empezó a mover el marcador electrónico del partido de baloncesto entre los Pelicans y los Knicks y hubo que interrumpir el juego. En Los Ángeles jugaban los Dodgers contra los Padres en un estadio de béisbol lleno que enmudeció con el terremoto.

El terremoto tuvo un epicentro muy cerca de la superficie (900 metros), lo que explica que se sintiera en un área tan grandes, pero el hecho de que se haya producido tan lejos de las grandes ciudades ha evitado grandes daños en infraestructuras críticas como autopistas, aeropuertos o las conducciones de agua de California. En Ridgecrest (28.000 habitantes), sin embrago, sí hubo decenas de emergencias de los bomberos, desperfectos en carreteras locales y al menos dos incendios en residencias. “Creo que Ridgecrest va a tener una noche muy dura”, dijo Lucy Jones. Una hora después del seísmo aún no se conocían los daños en la zona.

Localización exacta del terremoto de este viernes en California.




Fuente: El Pais

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