Vídeo explicativo de los Bomberos de la Comunidad de Madrid.

«Las personas suelen tener pánico a las llamas, y eso es un error, hay que tener mucho cuidado con el humo, que es el principal peligro», comienza por recomendar Rafael Reyes, responsable del Servicio de Prevención del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid. «Lo más importante es no tratar de apagar el incendio por nuestros propios medios si es de cierta importancia y no tratar de huir de cualquier manera ni dejar la puerta abierta al salir de la vivienda porque el resto de los vecinos saldrán a la escalera y se intoxicarán, como ha pasado en Leganés», indica Reyes, que detalla los siguientes pasos:

– Si el incendio es en nuestra casa, lo primero, mantener la calma (o intentarlo)

– Si el fuego es pequeño y está en sus inicios, intentar controlarlo. 

– Echar mano del extintor, debe de haber uno por normativa en la escalera. Si es aceite ardiendo, hay que taparlo con una tapa o un trapo previamente humedecido. Así evitamos vitamos que alcance la campana y los muebles. Importante: nunca echar agua en una sartén ardiendo, porque se extiende mucho más. Tampoco se puede echar agua a un aparato eléctrico enchufado pero sí a objetos ardiendo como madera, ropa o colchones.

– Si no lo conseguimos, no insistir, porque se puede acabar quemado o intoxicado. Cerramos todas las puertas, para que no se propague el humo, y abandonamos la vivienda, con lo que confiamos el fuego. Llamar al 112 y esperar fuera del edificio a la llegada de los bomberos.

– Si estamos atrapados, nos dirigimos al punto más alejado del incendio, a ser posible con ventana para ser visibles desde el exterior. Tapamos los huecos de la puerta con trapos o toallas húmedos y llamamos al 112.

– Qué hacen el resto de los vecinos. El humo al estar caliente sube a las plantas superiores. Si vivimos debajo y no hay humo, abandonamos la vivienda. Si estamos por encima, al abrir la puerta veremos humo, salvo que el vecino lo haya hecho bien y haya cerrado la puerta. Si hay humo, nos quedamos en casa, cerramos todo y seguimos los consejos anteriores.

«Es aconsejable instalar un detector de humos. En España no es obligatorio, a diferencia de Francia e Inglaterra, pero cueta solo 15 euros y nos puede salvar la vida, porque emite un pitido audible aunque estés dormido. El humo, aunque lo huelas, no te despierta», advierte Reyes. «Si no hay extintores en la escalera, hay que alertar a la comunidad para que los instalen. Uno en casa siempre viene bien. También tener nantas ignífugas en la cocina, que también rondan los 15 euros», añade el responsable de Prevención, al que no le extrañaría que el niño que salvó a sus hermanos conociera todos estos consejos. «Empezamos precisamente a dar estos consejos en los colegios a los ocho años», cuenta.




Fuente: El Pais

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