Peor el remedio que la enfermedad. Edwin Hardeman, vecino de Santa Rosa (California) aseguró que utilizó el herbicida Roundup durante más de tres décadas, desde 1986, para controlar la maleza y el roble venenoso en sus propiedades. En alguna ocasión ese producto químico le tocó la piel.

Esto es lo que dijo hace unos días Hardeman desde el estrado de los testigos en un tribunal federal de San Francisco. A partir de su testimonio, el jurado ha encontrado que ese herbicida, fabricado por la compañía Monsanto, resultó ser un factor determinante para que ese vecino de Santa Rosa contrajera un cáncer. Este veredicto se considera un hito, por cuanto puede afectar a cientos de casos planteados.






Esta resolución, a partir de la que vendrá la sentencia, se suma a otra que se produjo el pasado agosto

Edwin Hardeman consta como la primera persona que desafió a la citada empresa, ahora integrada en el grupo farmacéutico Bayer, por su exposición al Roundup. Según sus alegaciones, ese químico hizo que desarrollara un linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta al sistema inmunitario del cuerpo.

Según las previsiones, este mismo jurado afrontará a partir de la próxima semana la fase en que deberá evaluar la responsabilidad y los daños. Los abogados de Hardeman presentarán sus argumentos respecto a la influencia de Monsanto en los reguladores del Gobierno y en la investigación de los carcinomas. Su caso está considerado como un asunto esencial a la vista de los cientos de demandantes que hay en Estados Unidos con reclamaciones muy similares. Esto significa que la resolución afectará en futuros litigios por otros pacientes y sus familias. A la vista de lo que se atisba, las acciones de Bayern fueron a la baja de inmediato que se conoció este veredicto.


Monsanto afronta, hoy por hoy, más de 9.000 denuncias parecidas en la geografía de EE.UU.

Monsanto afronta, hoy por hoy, más de 9.000 denuncias parecidas en la geografía de EE.UU, en las que figuran agricultores, jardineros o diseñadores de espacios naturales.

La conclusión del jurado, compuesto por seis personas, supone otro golpe para Bayer, corporación que ya se encontraba muy presionada desde que, en agosto, otra sentencia estableció una compensación de 289,2 millones de dólares, en el primer sumario por este pesticida que llegó a juicio. La sentencia indicó que ese herbicida provocó la enfermedad terminal de Dewayne Johnson, antiguo jardinero de una escuela.





En ese pleito, el jurado subrayó que Monsanto cometió una negligencia al no comunicar a Johnson que el compuesto químico suponía una amenaza para la salud y que podía afectarle. La resolución estableció que la empresa había actuado con malicia”, Esa decisión se produjo poco después de que la compañía alemana completará la adquisición de Monsanto. Bayer apeló y el juez que presidió la vista oral redujo la condena a 78,5 millones.

El juicio por Hardeman tuvo un calibre algo más limitado. Mientras que los abogados de Johnson sostuvieron que Monsanto había acosado a los científicos y luchado para que suprimieran los estudios negativos sobre ese produjo, el juez federal de este otro caso impidió que los letrados se adentrase en la cuestión de si la firma denunciada influyó en las investigaciones y en las regulaciones. Eso vendrá ahora.

Monsanto continúa con su réplica de que el Roundup es totalmente seguro en su uso, que no causa el linfoma. Bayer mostró su disgusto con la resolución, pero recalcó que “seguimos creyendo que este producto basado en el glifosato no causa el cáncer”, según su comunicado.

“En la segunda fase del juicio vamos a demostrar que la conducta de Monsanto ha sido apropiada”, añadieron en su texto. 





En los nueve días de la vista oral, que se cerró el martes de la pasada semana –dio paso a la deliberación–, los miembros del jurado escucharon a diversos científicos compitiendo sobre si el Roundup es o no cancerígeno.








Fuente: LA Vanguardia

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