Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, en marzo de 2014. En vídeo, las declaraciones del padre de la víctima. EFE | Vídeo: EUROPA PRESS

11 años después, el caso Marta se reabre. La investigación por el asesinato de la menor sevillana Marta del Castillo en 2009, crimen que se juzgó tres años después, se ha reactivado por la aparición de indicios que ha aportado a la causa la familia de la joven, cuyo cadáver nunca fue encontrado. Este viernes el juez Álvaro Martín, titular del Juzgado de Instrucción 4 de Sevilla, acuerda investigar los nuevos indicios para comprobar si ayudan a situar dónde fue enterrada la menor y si Javier Delgado, hermano de Miguel Carcaño —asesino confeso—, que ya fue absuelto, participó en el crimen.

El magistrado ordena comprobar «la veracidad de los anexos [indicios sobre una supuesta estafa] y si de ellos resultan hechos que pudieran ser conducentes a esclarecer el lugar en que se encuentra el cuerpo de Marta del Castillo o la posible participación en su muerte de terceras personas, que hasta la fecha no estuviesen enjuiciadas por tales hechos», según el auto notificado.

La policía retomará de este modo las pesquisas, que llevaron a la condena por asesinato de Miguel Carcaño y a la de Javier García, El Cuco, por encubrimiento, en un juicio paralelo ya que era menor cuando ocurrieron los hechos en 2009. Los agentes del Grupo de Menores de la Policía Nacional verificarán los indicios denunciados por la familia, que relatan una disputa entre Carcaño y su hermano, Javier Delgado, por unos documentos falsos para la concesión de una hipoteca, previa a la comisión del crimen.

La tesis de la familia Del Castillo es que Carcaño obtuvo documentación falsa para obtener la hipoteca de la casa donde vivía su hermano, y una discusión entre ambos por esa estafa provocó que Delgado matara a la joven, aunque luego Carcaño se autoinculpó. El asesino confeso se reunió con el padre de Marta en 2017 en la cárcel donde cumple condena y autorizó a Antonio del Castillo a realizar averiguaciones patrimoniales y comprobar que sus «nóminas, la vida laboral o declaraciones de la renta» para conseguir una hipoteca de 108.000 euros eran falsas.

Que esta nueva investigación prospere se antoja complicado, advierten fuentes del caso. Delgado ya fue investigado en 2013 después de que Carcaño le acusara de matar a la menor y las pesquisas se cerraron sin éxito por falta de indicios que situaran a Delgado en la escena del crimen, más allá del testimonio de su hermano. Ahora la familia también aporta la acusación de El Cuco contra Delgado —grabada de manera oculta—, pero el joven condenado ya le había incriminado en sus primeras declaraciones ante el juez, aunque luego cambió de versión.

“Es la última oportunidad de hacer justicia y encontrar el cuerpo de Marta”, resume la abogada de la familia, Inmaculada Torres. «La discusión que hubo entre los hermanos no vino motivada por el simple impago de una hipoteca, sino algo mucho más grave y esto no era otra cosa que la existencia de un delito de falsedad documental y estafa, en la que estarían implicadas más personas», reza el escrito de la familia. Esta considera que los nuevos indicios apuntan a que la séptima y última versión de Carcaño «es verdad», relato que el primer juez instructor, Francisco de Asís Molina, calificó entonces de «fantasioso» después de haber aportado tantas versiones diferentes.

La semana pasada Antonio del Castillo solicitó en su escrito al juez que decretara el secreto de sumario y que declararan en el juzgado Carcaño, El Cuco, el padre de la joven y una persona de iniciales P. B. que grabó conversaciones de manera oculta con El Cuco, en las que este situaba al hermano de Carcaño en la escena del crimen. Sin embargo, el magistrado no ha atendido estas peticiones y se ha limitado a encargar a la policía que elabore un informe sobre los nuevos indicios. Además, Antonio del Castillo solicitó que el grupo policial dedicado a revisar investigaciones complejas y homicidios no esclarecidos retomara las pesquisas desde Madrid, pero el juez ha devuelto el encargo al mismo grupo que inició las diligencias en la capital andaluza.

El juicio se sustentó en una de las confesiones de Carcaño y casi todo lo demás han sido suposiciones. El asesino dio hasta siete versiones de lo ocurrido la noche del 24 de enero de 2009, de cómo cometió el crimen y de lo que hizo con el cadáver. Tal fue el desconcierto que la Audiencia de Sevilla, en la sentencia condenatoria, plasmó en su fallo: “Con tal material probatorio hemos de esclarecer lo realmente ocurrido, en lo que lo único cierto es la desaparición de Marta del Castillo”.




Fuente: El Pais

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