Un hombre de 52 años ha sido imputado este miércoles por la muerte el pasado abril de la periodista norirlandesa Lyra McKee. El crimen despertó la ira en la provincia donde el acuerdo de paz en 1998 había puesto fin a tres décadas de violencia. El imputado es originario de Londonderry —donde McKee fue alcanzada por disparos del grupo disidente Nuevo IRA durante enfrentamientos con la policía— y comparecerá este jueves ante la justicia.

El sospechoso ha sido trasladado a Belfast e imputado por asesinato, posesión de un arma con intención de matar y pertenencia a una organización ilegal. “Aunque el día de hoy es significativo para la investigación, la búsqueda de las pruebas para llevar al pistolero ante la justicia sigue activa y continúa”, señaló el superintendente policial Jason Murphy. “Siempre he dicho que un cierto número de personas estaban involucradas con el pistolero la noche que murió Lyra”, agregó.

Los otros tres arrestados un día antes también en Londonderry han quedado en libertad, precisó la policía en un comunicado. Uno de ellos, de 29 años y detenido bajo la ley antiterrorista, fue liberado sin cargos, mientras que los otros dos, de 20 y 27 años, están a la espera de un informe de la fiscalía, precisó una portavoz de la policía de Irlanda del Norte.

Nombrada periodista joven del año por Sky News en 2006, McKee tenía 29 años cuando resultó mortalmente herida el 18 de abril de 2019 mientras cubría una manifestación en un barrio católico de Londonderry —Derry para los nacionalistas irlandeses—, ciudad en la frontera con la República de Irlanda. La muerte fue condenada tanto por políticos unionistas probritánicos como por nacionalistas católicos irlandeses.

El Nuevo IRA, uno de los pequeños grupos que se oponen a los acuerdos de paz del Viernes Santo de 1998, admitió después la responsabilidad en una declaración al diario The Irish News, en la que afirmaba que la periodista estaba “junto a las fuerzas enemigas”, en referencia a la policía.Su muerte revivió el recuerdo de las tres décadas de sangriento conflicto entre republicanos católicos y unionistas protestantes en la provincia británica de Irlanda del Norte. Una violencia que se cobró unas 3.500 vidas hasta la llegada del acuerdo de paz, que supuso el desarme del IRA, si bien pequeños grupos disidentes, como el Nuevo IRA, han permanecido activos. En Irlanda del Norte existe temor ante la perspectiva de que una nueva frontera terrestre en la isla por el Brexit ponga dicho acuerdo en peligro.




Fuente: El país

A %d blogueros les gusta esto: