Las emisiones del carbón en España registrada en España en los años 2015 y 2016 están relacionadas con 1.529 muertes prematuras y 914 hospitalizaciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Son algunos de los resultados del informe
Un oscuro panorama: las secuelas del carbón
presentado por el Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA) en un acto conjunto con la Universidad Politécnica de Madrid en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. Casi 1.000 muertes se produjeron en el 2015 mientras que en el 2016 su número cayó ostensiblemente, lo que coincide con una reducción en el uso del carbón.





El estudio de IIDMA desvela las elevadas pérdidas económicas asociadas a los impactos en la salud que causa la quema del carbón. Entre 2015 y 2016 estas sumas se cifran entre 1.871 y 3.568 millones de euros.


Externalidades

Entre 2015 y 2016 estas sumas se cifran entre 1.871 y 3.568 millones de euros

Estos costes están asociados a gastos sanitarios y a la reducción de productividad derivada del absentismo laboral: 371.552 días de trabajo perdido y 1.350.401 días de actividad restringida (cuando una persona no puede desarrollar su actividad habitual por problemas de salud).

Otro dato que recoge el informe son los efectos de la emisiones del carbón sobre la salud de los niños durante estos dos años; en este sentido, se contabilizan 20.112 episodios de asma en niños y 2.066 casos de bronquitis.

As Pontes
(MIGUEL RIOPA / AFP)

De hecho, los niños son uno de los colectivos más vulnerables a la contaminación atmosférica. De hecho, el informe de IIDMA de 2017 sirvió de base para que el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas dirigiera unas recomendaciones a España recordando su obligación de proteger el derecho a la salud de la infancia y requiriendo la toma de medidas para su cumplimiento.





Menos carbón, menos costos sanitarios

El estudio destaca la estrecha relación entre las emisiones de carbón y sus impactos. Entre 2015 y 2016 se redujo un 30% la producción de energía del carbón. Esta reducción se ha asociado con una disminución del 40,5% en los impactos asociados y con un ahorro de entre 499 y 952 millones de euros.


Salud infantil

Se atribuyen también 20.112 episodios de asma en niños asmáticos

El informe sigue la metodología utilizada en el anterior estudio de IIDMA de 2017, Un Oscuro Panorama: los efectos en la salud de las centrales térmicas de carbón en España durante 2014, que es la recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Respaldo de la ONU

La presentación del informe fue respaldada por la participación de Mary Robinson, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y presidenta de la Mary Robinson Foundation-Climate Justice, quien subrayó durante su ponencia cómo el cambio climático y la contaminación atmosférica impactan sobre el derecho a la vida, a la salud y a un medio ambiente sano.

Salvaguardar estos valores debe ser una prioridad para todos los gobiernos, señalo Mary Robinson quien agregó: de acuerdo con diferentes informes de expertos independientes de Naciones Unidas, los estados están obligados a proteger los derechos humanos frente a los daños ambientales. Además, las empresas también están obligadas a respetar los derechos humanos en todos los aspectos de sus operaciones.





Central térmica de Velilla (Palencia)
Central térmica de Velilla (Palencia)
(Wikimedia)

Principales fuentes

Las fuentes de contaminación atmosférica varían entre los Estados y dentro de ellos.

En el caso de España, la principal fuente de contaminación atmosférica se encuentra en la quema de combustibles fósiles por los sectores energético, el transporte y la industria, que emiten contaminantes (óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, o las partículas) que tienen efectos muy perjudiciales para la salud y el medio ambiente.

Entre estos combustibles fósiles el más contaminante es el carbón.

“Es importante destacar que los impactos en la salud no se producen solo en las zonas donde hay centrales de carbón, sino que afectan a toda España.

No obstante, los impactos más graves se aprecian en las comunidades autónomas donde se sitúan centrales o en las regiones limítrofes. Por ello, para garantizar el derecho a la salud de toda la población española es necesario que todas las centrales de carbón en España cierren en 2025, a más tardar” apunta Massimiliano Patierno, ingeniero ambiental del IIDMA, y uno de los autores de este informe.





Cerrar centrales

El Panel Intergubernamental de Expertos del Cambio Climático (IPCC), en su último informe, ha alertado de que es imperativo reducir la generación eléctrica con carbón.

Según un informe de Climate Analytics, todos los países de la UE deberían cerrar sus centrales de carbón en 2030, a más tardar, para cumplir con el Acuerdo de París.

En el caso de España, IIDMA considera que debe recogerse la fecha de 2025, como muy tarde, en un instrumento jurídicamente vinculante, como la Ley de Cambio Climático y Transición Energética o el Plan Nacional de Energía y Clima.

El Gobierno apunta a que renuncia al carbón y eleva las renovables hasta el 42% para el 2030 en su estrategia para cumplir el Acuerdo de París contra el cambio climático

Sin fecha concreta de cierre

No obstante, los borradores de estos documentos no incluyen fecha concreta de cierre, una medida que se debería adoptar para la protección de los derechos humanos, según IIDMA.

Además, su informe insta a los responsables políticos a acelerar y autorizar los procesos de cierre de centrales previstos para antes de junio de 2020 (cuando no se han adaptado a las normas europeas).

Derecho a la salud

“El respeto de los derechos humanos, como es el derecho a la salud o a un medio ambiente sano, y la lucha contra la contaminación atmosférica y el cambio climático son fundamentales para alcanzar muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dice Ana Barreira, directora de IIDMA.





“La Administración del Estado y las entidades locales deben tomar medidas urgentes para cumplir con las obligaciones que el relator especial de Derechos Humanos y Medio Ambiente de las Naciones Unidas ha señalado para hacer efectivo el derecho a respirar un aire puro”, añade.


Demanda

Los expertos piden que el cierre de las térmicas de carbón quede explícitamente recogido en la Ley de Cambio Climático o el Plan de Energía

Asimismo, “es fundamental intensificar la lucha contra el cambio climático, a cuyos efectos España es especialmente vulnerable para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, lo que pasa por el cierre de las centrales en 2025 a más tardar” afirma Ana Barreira, directora de IIDMA.

El estudio señala además diferentes recomendaciones y medidas: la necesidad de tomar como pauta los valores guía de la OMS para la calidad del aire, más estrictos que los de la Unión Europea, la urgencia de facilitar información en tiempo real de las emisiones del carbón, y la necesidad de que las empresas propietarias de las centrales ofrezcan suficientes garantías sobre sus proveedores de carbón importado, cuyas prácticas deben respetar los derechos humanos en las zonas de extracción.








Fuente: LA Vanguardia

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