La mayoría de las personas, independientemente de su edad o condición física, pueden caminar a su propio ritmo, haciendo que esta forma de actividad física sea muy accesible. Además, ahora la multitud de dispositivos que nos ayudan a controlar el número de «pasos por día» hacen de esta sana costumbre un reto bien medido. Sin embargo, para muchas personas mayores, la idea de dar 10.000 pasos todos los días puede resultar desalentadora, y esto desanimarlos a caminar más.

Pues bien, si de lo que se trata es de conseguir una vida más longeva, alcanzar el objetivo tantas veces repetido de dar 10.000 pasos por día puede no ser necesario. Así, un reciente estudio observacional publicado en «JAMA Internal Medicine» concluye que el beneficio de caminar se observó con tan sólo 4.400 pasos.

Y es que resulta que puede no haber una base científica para esta cifra ampliamente utilizada. Su probable origen: la marca de un podómetro japonés vendido en 1965 llamado Manpo-kei, o «medidor de 10.000 pasos». Por ello, el Comité Asesor de Pautas de Actividad Física 2018 solicitó más investigación sobre la relación entre pasos diarios y buena salud.

16.700 mujeres a estudio

Así, en el transcurso de una semana, 16.741 mujeres con una edad media de 72 años usaron acelerómetros durante sus horas de vigilia de los que se recopilaron datos sobre el volumen y la intensidad de los pasos entre cuatro y siete días. Las mujeres se dividieron en cuatro grupos, denominados cuartiles, según cuánto caminaran. Finalmente, los investigadores rastrearon cuántas murieron en cada cuartil tras un seguimiento de 4,3 años de promedio.

En base a todos los datos obtenidos algunas de las conclusiones a las que se llegaron fueron que las mujeres que promediaron aproximadamente 4.400 pasos diarios tuvieron tasas de mortalidad más bajas que aquellas que dieron unos 2.700 pasos al día. Y hubo descensos adicionales en la mortalidad entre las que aumentaron más esta cifra, pero sólo hasta unos 7.500 pasos diarios, más allá de los cuales las tasas de mortalidad se nivelaron. Caminar más rápido o más lento no pareció afectar las tasas de mortalidad cuando se tuvo en cuenta la cantidad de pasos.

Las mujeres dieron alrededor de 5.499 pasos por día (un poco más que el promedio estadounidense de 4.800 pasos) medido por teléfonos inteligentes y, durante el seguimiento, 504 murieron.

Todos los pasos cuentan

En cualquier caso, este tipo de estudio no puede probar definitivamente que caminar más ayuda a las personas a vivir más tiempo. De hecho, es posible que las mujeres que participaron en el mismo que estaban enfermas redujeran sus pasos, por ejemplo. Sin embargo, los investigadores controlaron muchos factores que podrían haber influido en los hallazgos, incluido el estado de salud, la edad, la dieta y el estilo de vida.

Según el autor principal del estudio, I-Min Lee, MD, ScD, del Brigham and Women’s Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (EE UU), los resultados probablemente se puedan aplicar a todas aquellas personas que no son muy activas, incluidos los hombres y mujeres más jóvenes.

«Un paso más, incluso un número modesto de pasos, está asociado con una menor mortalidad», asegura Lee en JAMA. Y agrega, «todos los pasos cuentan», no sólo los que se toman durante el ejercicio. En cualquier caso el mensaje es que si ya realiza 10.000 pasos o más por día, no baje su objetivo: «No hay daño, y puede haber beneficios adicionales para los resultados no estudiados» como la calidad de vida, la función física y la cognición, concluye Lee.




Fuente: La Razón

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