Tras ser arrollado por un tranvía, el arquitecto Antoni Gaudí fue trasladado al Hospital de la Santa Creu, creyéndose que era un mendigo, y allí agonizó durante tres días, hasta fallecer el 10 de junio de 1926. Su amigo Ricard Opisso fue uno de los pocos que pudo visitarle y le dibujó en su agonía.

Este dibujo, un carboncillo sobre papel, se exhibe ahora por primera vez en la exposición de la galería Gothsland, «Barcelona i Els Quatre Gats», en la que se reúnen un total de 115 obras de los artistas más destacados del Modernismo catalán, desde Ramon Casas y Santiago Rusiñol a Ricard Opisso, Joan Cardona o Eliseu Meifrèn, todas ellas a la venta con precios que van de los 300 euros al medio millón.




Fuente: Agencia Efe

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