Este miércoles a las 19:00 el recinto ferial de Alcalá de Henares va a apagar sus focos luminosos y el sonido de sus casetas y atracciones para que los niños con trastorno del espectro autista y con alteraciones neurosensoriales puedan disfrutar de las Ferias durante un par de horas. Es la primera vez que se va a hacer esto en unas fiestas y se pretende lograr que las Ferias de Alcalá sean un espacio inclusivo, cómodo y atractivo para todas las personas.

En la iniciativa colaboran, junto al Ayuntamiento, la Peña Los Abejorros, el CISNI (Centro de Integración Sensorial y de Neurorehabilitación Infantil de Alcalá de Henares) y la Asociación de Pacientes y Familiares con Trastorno del Espectro Autista del Corredor del Henares (ASTEA).
Además, durante estas dos horas se celebrarán también actividades en la caseta de la Peña Los Abejorros, en el recinto ferial, destinadas a la implicación de todos en la inclusión de las personas con estos síntomas.

La concejala de Salud, Blanca Ibarra, ha afirmado que “no debemos olvidarnos de las personas que queriendo disfrutar de las Ferias, no pueden hacerlo. Estas festividades deben ser para todos y por eso hemos puesto en marcha esta iniciativa: no queremos barreras, y esperamos que esta iniciativa sirva para dar un paso más en la lucha por la plena inclusión”.

La cofundadora del CISNI, Marta Ramírez, cuenta que aunque en otras ferias se ha relacionado directamente con el autismo este tipo de actividades la idea ahora es poder ampliarlo, ya que hay muchos otros niños que presentan pequeñas alteraciones y sensibilidades al ruido y a las luces entre otras cosas. “Esto es debido a que para poder dar una respuesta adaptativa a un entorno que cambia constantemente, necesitamos que toda la información desde nuestro cuerpo y desde el interior sea procesada correctamente. Evitando o silenciando aquello que no es trascendente para la funcionalidad de ese niño en ese contexto”, explica Ramírez.

Esto puede llevar en algunos casos a bloquear el procesamiento del niño y que este sufra por sentirse saturado ante tantos estímulo. Este tipo de reacciones no solo ocurren en niños con autismo, también en menores con parálisis cerebral infantil. Por ejemplo: para ellos es un requerimiento altísimo el mantenerse en contra de la gravedad, caminar o estar erguidos, una saturación de los estímulos ambientales les hace perder esta concentración y se pueden caer y pegarse o perderse de sus padres. Con esta iniciativa pretenden garantizar el disfrute de todos los niños durante las fiestas.

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Fuente: El Pais

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