Un conductor con antecedentes ha secuestrado hoy un autobús escolar con 51 niños en las cercanías de Milán y le ha prendido fuego. Por fortuna, los estudiantes han podido escapar sin sufrir ningún daño, pero han vivido una media hora de auténtica pesadilla. Todavía no están claros todos los detalles del suceso, pero según una primera reconstrucción, el hombre secuestró el autobús cuando circulaba por la localidad de San Donato Milanese, y tenía intención de ir hacia el aeropuerto de Linate. Había cargado el bus de gasolina y lo terminó incendiando cuando ya habían descendido todos los estudiantes.

Por lo que ha contado la policía a los medios italianos, el hombre, con evidentes problemas psicológicos, estaría llevando a cabo una venganza personal contra los muertos en el Mediterráneo. El conductor, Ousseynou Sy, de 47 años, tiene la ciudadanía italiana desde el 2004 pero es de origen senegalés. “Ha gritado ‘Basta los muertos en el mar, cometeré una masacre’”, ha dicho un portavoz policial recreando sus palabras. Según ha declarado a la televisión pública Adam, un niño de doce años que estaba presente, el hombre afirmó “si no estáis quietos os mato para vengarme de mis hijas muertas en el mar”.






“Ha sido un milagro, podría haber habido una masacre, la policía ha sido excepcional al pararlo y a liberar a todos los niños”


Los estudiantes son de un colegio de Crema, en el norte de Italia. El conductor les había quitado todos los teléfonos, pero uno de los niños escondió el suyo y consiguió alertar a la policía, que finalmente ha logrado romper las ventanas del autobús para que todos salieran a salvo. Un vídeo publicado por las televisiones italianas muestra a los niños corriendo entre los coches de una autopista gritando “escapad”. Algunos de ellos fueron llevados a un hospital cercano como medida de precaución porque tenían golpes o estaban en estado de shock, pero ninguno ha sufrido daños graves.

Los medios italianos apuntan que Sy tiene antecedentes por conducir en estado de embriaguez y por abuso sexual. “¿Por qué una persona con estos precedentes conducía un autobús para el transporte de niños?”, ha preguntado el ministro del Interior, Matteo Salvini, en Twitter. El suceso es munición política para Salvini, que ha hecho de su batalla contra la inmigración su principal misión en el Gobierno.

La Fiscalía de Milán ha abierto una investigación por secuestro de persona, matanza, incendio y resistencia a la autoridad, pero tampoco descarta la hipótesis de terrorismo. El fiscal de Milán, Francesco Greco, ha subrayado que “ha sido un milagro, podría haber habido una masacre, la policía ha sido excepcional al pararlo y a liberar a todos los niños”, recoge el Corriere della Sera.








Fuente: LA Vanguardia

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