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Trump amaga con imponer aranceles y dispara las alarmas en el automóvil europeo

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¿Presión, globo sonda o planes reales? Donald Trump ha disparado las alarmas en la industria automovilística europea tras anunciar que las importaciones de vehículos –y quizá también las de componentes– podrían ser penalizadas por motivos de “seguridad nacional”. El presidente estadounidense asegura disponer de un informe del Departamento de Comercio que apuesta por incluir la automoción en el llamado capítulo 232 sobre seguridad. Trump tiene ahora 90 días para tomar la decisión.

La primera en dar la alerta fue la canciller alemana Angela Merkel, que en la reciente cumbre de seguridad de Munich avanzó que esperaba un inminente golpe comercial al automóvil y calificó de “aterrador” el mensaje que llega de Washington. A partir de ahí, las reacciones de la industria han ido en aumento.






VW alerta de costes multimillonarios y Merkel considera “aterrador” el mensaje de Washington

Este jueves, el presidente de Volkswagen, Herbert Diess, destacó en una entrevista en Financial Times que los aranceles de Estados Unidos podrían costarle miles de millones de euros y destacó que esta es la principal preocupación de los fabricantes para este 2019, junto con el Brexit. “Es un problema que no podemos resolver solos los productores de automóviles. Es más una negociación entre Europa y los Estados Unidos”, dijo.

Diess reveló también que en diciembre viajó a Washington junto al presidente ejecutivo de Daimler, Dieter Zetsche, para hacer un trabajo de lobby contra las medidas proteccionistas, y reconoció que desde entonces la situación ha empeorado.

Angela Merkel, canciller alemana
(Fabrizio Bensch / Reuters)

En su condición de primer fabricante europeo, Volkswagen ha asumido el papel de portavoz de la inquietud industrial europea. Por su parte, la patronal del sector ACEA ha advertido en un comunicado de “las graves consecuencias” que podría tener la imposición de aranceles. “No sólo afectará gravemente a la industria de la UE, sino también a la economía de EE.UU. Y a los consumidores por igual.





Significaría que todos los fabricantes de automóviles en Estados Unidos, ya sean nacionales o internacio­nales, sufrirían un aumento sig­nificativo de costes”. “Las im­portaciones de automóviles y componentes claramente no representan un riesgo de seguridad nacional para Estados Unidos”, subrayó el secretario general de ACEA, Erik Jonnaert.


Balance

“Si hay un problema de seguridad nacional no se soluciona imponiendo un arancel”, opina Joan Miquel Piqué

“El informe estadounidense no tiene sentido alguno. Si hay un problema de seguridad nacional no se soluciona imponiendo un arancel. Se prohíbe la entrada del producto”, opina Joan Miquel Piqué, profesor de economía internacional de Eada Business School. “¿Y las plantas que tienen los fabricantes europeos en Estados Unidos también constituyen un problema de seguridad?”, añade.

Aunque considera que resulta difícil valorar las intenciones reales de Washington, recuerda la enemistad manifiesta de Trump al multilateralismo. “No está loco ni está solo, pero parece que quiere hacer saltar por los aires todos los acuerdos preexistentes y sólo acepta lo que negocia personalmente. Lo ha hecho con el antiguo Nafta, en Norteamérica”, argumenta.

En el caso del automóvil, remarca Joan Miquel Piqué, “el proteccionismo revela una gran miopía”. “Es quizá ya el sector más globalizado y cada vez va a estarlo más. Se encuentra en una profunda transformación, obligada por las inversiones en el coche eléctrico y conectado, y las alianzas entre fabricantes, incluidos los estadounidenses, se van a multiplicar”.






Impacto

Más de 470.000 empleos en Estados Unidos

Los fabricantes de automóviles europeos producen cerca de un millón de vehículos al año en Estados Unidos, de los cuales aproximadamente el 60% se exportan, según los datos de la patronal europea ACEA. “Los fabricantes de la UE emplean directa e indirectamente a más de 470.000 estadounidenses, lo que significa que son grandes inversores para la economía de Estados Unidos”, destaca la organización.

De llevarse a cabo, los fabricantes alemanes serían los más perjudicados, justo ahora que la economía germana ha empezado a debilitarse. En el 2017, Volkswagen, Daimler y BMW exportaron aproximadamente 494.000 vehículos desde Alemania a Estados Unidos, lo que representa casi el 45% de las exportaciones europeas de automóviles hacia ese país. En valor, se calcula que Alemania representa más de un 50% del total europeo.








Fuente: LA Vanguardia

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