Las fuerzas del orden francesas han llevado a cabo unas varias decenas de detenciones preventivas en París después de que numerosos mensajes difundidos en las redes sociales pidieran durante los últimos días a los manifestantes convertir la ciudad en “la capital de los altercados” para el 1 de Mayo. Entre los arrestados, hay tres españoles, a quienes ayer por la noche les encontraron artefactos incendiarios y objetos que podrían servir de armas, según informaron medios franceses.

Los individuos, considerados activistas radicales, también conocidos como “bloques negros”, que supuestamente iban a participar en las movilizaciones del Día del Trabajador, llevaban encima varios martillos, cuchillos, tres bombonas de gas y dos bidones de gasolina.





El ministro francés de Interior, Christophe Castaner, indicó este lunes que más de 7.400 policías y gendarmes están movilizados durante todo el día en París. Entre ellos habrá 190 parejas de agentes en motocicleta para poder desplazarse rápidamente hasta donde haya conatos de violencia.

Según Castaner, se espera que acudan a París entre 1.000 y 2.000 “activistas radicales”, entre los que puede haber algunos llegados de los países vecinos, así como grupos de “chalecos amarillos, también radicalizados.

La policía habla de 35 detenciones hasta ahora. Han registrado vehículos en los accesos de París, en los peajes de las autopistas, sobre todo los de matrículas extranjeras, si veían pasajeros sospechosos, para confiscar cócteles molotov, barras de hierro y otras armas u objetos, y evitar que llegasen a la capital.

Unos 600 establecimientos comerciales (tiendas, hoteles y restaurantes principalmente) que se encuentran en el trayecto de la manifestación que organizan esta tarde entre la estación de Montparnasse y la plaza de Italia los sindicatos tendrán que cerrar por decisión de la Prefectura para evitar que puedan ser objeto de ataques.





Como en los últimos sábados, día habitual de convocatoria de protestas de los chalecos amarillos, se ha prohibido toda manifestación en un amplio sector que cubre la avenida de los Campos Elíseos, el Palacio del Elíseo y la Asamblea Nacional, así como el entorno de la catedral Notre Dame.

Una veintena de estaciones del metro y de los trenes de cercanías en esas áreas están cerradas.








Fuente: LA Vanguardia

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