El responsable de difusión institucional de la Generalitat, Jaume Mestre, podría enfrentarse a una pena de hasta tres años de cárcel por un delito de falso testimonio tras su declaración en el juicio por el procés
que se celebra en el Tribunal Supremo. Ante sus evasivas y sus respuestas que contradicen frontalmente con la declaración de otros testigos, el fiscal ha solicitado a la Sala que deduzca testimonio por un delito de falso testimonio
.

El presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha explicado que antes de adoptar esta decisión su testimonio debe ser analizado en comparación con el resto de testigos que declaren en el juicio y valorar si hay indicios de que efectivamente ha faltado a la verdad. Por lo tanto, lo previsible es que esta deducción de testimonio no ocurra hasta que se dicte la sentencia y una vez fijados los hechos probados de lo que ocurrió en el 1-O. Mestre había sido citado a declarar por las campañas de publicidad contratadas por la Generalitat a favor del referéndum.






Testigos en contradicción

Una vez que el tribunal fije si efectivamente la Generalitat contrató estas campañas, a quién se contrató, si se pagó y cómo se facturó, decidirá si deduce testimonio a aquellos testigos que de manera palpable hayan faltado a la verdad en su declaración. En el caso de Mestre, la Fiscalía ya ha realizado la solicitud formal. Sin embargo, en los testigos de la sesión del martes también hubo claras contradicciones entre dos de ellos, también a raiz de las campañas de publicidad, y por tanto uno miente.

El trabajador de la imprenta Artyplan Enrique Mary Yriarte aseguró que el diseñador gráfico Enric Vidal le llamó como intermediario de la Generalitat para imprimir unos carteles y que éste le dijo que tendría que facturarlo a nombre de la Generalitat. Vidal lo niega.

Si finalmente se deduce testimonio, el tribunal remitirá el asuntos a los madrileños Juzgados de Plaza de Castilla, ya que el alto tribunal no es competente para investigar lo sucedido. Al Juzgado que le recayese el asunto, se le remitiría su testimonio en el juicio y la sentencia donde se fijan los hechos probados.

Sería ese nuevo juez, quien tendría que tomarle declaración y decidir si hay pruebas que demuestren que efectivamente mintió deliberadamente en el juicio, no dijo la verdad o con sus respuestas dificultó el conocimiento de los hechos al tribunal.


Mentir o respuestas evasivas

Durante su interrogatorio, Marchena ya le advirtió que un testigo no sólo incurre en falso testimonio quien no dice la verdad en respuesta a las preguntas de las partes, sino aquel que incurre en respuestas evasivas, con inexactitudes, con el objetivo de alterar esa verdad. Ante aquella advertencia, Mestre aseguró haber entendido el mensaje, pero siguió contestando igual hasta que el fiscal dejó en evidencia que a su juicio estaba mintiendo.









Al tratarse de un posible falso testimonio en un juicio penal, la pena que está contemplada es de entre uno y tres años de prisión y una multa de 6 a 12 meses. Si se tratara de un juicio civil, la pena es más leve y va de seis meses a dos años de cárcel. Si esta acusación sigue adelante, Mestre tendrá que ir a declarar en calidad de investigado a un Juzgado de Madrid y allí volver a explicar si mintió y por qué razones. Marchena ya ha explicado que en todo caso sus afirmaciones en el juicio del procés no serán prueba para un hipotético caso de falso testimonio, sino que tendrá que volver a explicar qué quiso decir y por qué.


Posible retractación

El Código Penal recoge una excusa absolutoria de retractación, en virtud de la cual quien se retracte en juicio de un falso testimonio anterior, quedará exento de pena salvo que, como consecuencia de ello, se haya producido privación de libertad, en cuyo caso la retractación supondrá la imposición de la pena correspondiente al delito en grado inferior.





Mestre no está investigado en ninguna otra causa relacionada con la organización del referéndum y por eso estaba obligado a decir verdad. Otros testigos que están citados en el juicio del procés están investigado en otros Juzgado y por tanto se pueden acoger a su derecho a no declarar o ano decir verdad. A diferencia de los testigos, al acusado en un procedimiento penal se le reconoce el derecho a mentir o no decir verdad, ya que prevalece el derecho a defenderse y a no declarar contra sí mismo como derecho fundamental, por lo que al acusado no se le podrá condenar por este tipo de delito.

Pero esta no es la situación de Mestre y de hecho Marchena le volvió a preguntar en pleno interrogatorio, y ante las protestas de los abogados defensores del derrotero que estaba cogiendo la declaración, si se encontraba investigado en algún otro procedimiento.


¿Inductor?

Mestre reconoció que no y por tanto el presidente de la Sala consideró pertinente que el fiscal siguiera insistiendo en su conocimiento sobre cómo se facturó las campañas de publicidad a favor del referéndum que esté encargó a la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA), que hizo y emitió el conocido anuncio de las vías del tren que se bifurcan y que daba cuenta del referéndum del 1-O.





Si finalmente se deduce testimonio para que Mestre y otros testigos sean investigados, deberán aclarar si han sido presionados por alguno de los acusados para mentir en el tribunal. Si fuera así, esa persona sería también investigada por un delito de inducción a ese falso testimonio.

Aunque los expertos juristas reconocen que la persecución de este delito es complejo porque hay que demostrar que está faltando deliberadamente a la verdad, cada vez resulta menos difícil. Los avances tecnológicos implantados en los juzgados mediante la grabación audiovisual de los juicios dejan un importante elenco de pruebas a la hora de proceder contra la falsedad manifestada por el testigo en juicio y saber de forma textual lo manifestado por aquél en Sala.


¿Te parece bien cómo se desarrolla el juicio del Procés?




Total votos: 0








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: