Quim Torra (en el centro), en su intervención tras la ofrenda floral a Francesc Macià. ALBERT GARCIA / VÍDEO: EFE

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha contestado esta mañana al Rey, en el acto de homenaje por el 86 aniversario de la muerte del presidente republicano Frances Macià, que Cataluña no es una «seria preocupación», tal como manifestó el Rey en su discurso de Navidad. «Sí que lo es España, un Estado en Europa que vulnera los derecho humanos». Torra ha añadido que el Estado niega el derecho a los catalanes a ejercer el derecho de autodeterminación y que incumple las sentencias de los tribunales europeos. «Nosotros tenemos un mandato, que es avanzar en el proceso hacia la independencia tal como Macià nos enseñó, avanzar en la libertad hasta conseguir la plena soberanía del país».

Y en parecidos términos se ha expresado, poco después, el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, tras depositar una corona de flores en la tumba de Macià: «Cataluña no es un problema. Sí lo es un Estado que no sepa dar una respuesta política y democrática. Es preocupante que vea a Cataluña como una preocupación». Torrent considera que es el Estado el que no sabe dar otra respuesta que no sea «represión, prisión y exilio».

Para el presidente del Parlamento, Macià ejemplifica el espíritu de la libertad y el diálogo que es lo que considera que se debería aplicar ahora: «Es diálogo lo que pedimos, es el tercer año con presos y con una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que dice que se han vulnerado los derechos fundamentales de Oriol Junqueras. Por eso exigimos la nulidad del proceso y la libertad de los presos y los exiliados. Es imperativo que se haga justicia». En una alusión implícita al proceso de negociación abierto entre el PSOE y ERC de cara a la investidura de Pedro Sánchez, Torrent ha insistido en que se tiene que buscar una solución en el marco de la política y que «España se encamine a una solución que pasa por escuchar a las urnas».  

La tumba de Francesc Macià reúne cada año el día de Navidad a buena parte de los políticos del Govern encabezados por el president. Esta mañana el homenaje ha empezado a las nueve con la ofrenda floral que ha hecho el partido al que perteneció Macià, Esquerra Republicana, y diferentes entidades catalanas como la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural.

Unas horas antes, y a través de las redes sociales, expresó su opinión el portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, que comparó el mensaje de Navidad del Rey con un «mitin de Vox». Rufián ironizó sobre las palabras de Felipe VI: «Si no te gusta el discurso del Rey, pues no le votes más». En otro mensaje, el diputado añadió: «Felipe hablando de derechos y libertades y tú con miedo a tuitear». Para Laura Borràs, diputada de Junts per Catalunya en el Congreso, si el Rey insiste en que España es un estado democrático y de derecho «pues debe acatar sin más dilación el cumplimiento de la sentencia del tribunal europeo» que reconoce la inmunidad de Junqueras como eurodiputado y al que el Tribunal Supremo le impidió ir a recoger el acta en la constitución de la cámara europea.

También en torno al discurso del Rey, Ernest Maragall, presidente del grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, ha afirmado que «las reflexiones de Felipe VI no respetan a Cataluña». Maragall considera, además, que sus palabras no «añaden ninguna vía de compromiso con una solución de diálogo y respeto institucional».

Por otro lado, el mensaje real tampoco ha convencido a los nacionalistas vascos. El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, opinó este miércoles que el rey Felipe VI había perdido una oportunidad de dirigirse a unos cuantos millones de personas en Cataluña, País Vasco y España que «tienen legítimamente otra visión del Estado». En una comparecencia en Bilbao, Esteban ha explicado que el del monarca ha sido un «discurso fácil» que «tapa la realidad, va a la loa de la Constitución, y no habla de las necesidades de reforma» de la misma».

Para Aitor Esteban se trató de un discurso meramente «descriptivo de algunos problemas que afronta el Estado español» y que calificó de intento de baño de autoestima, «que exhibe claramente un estado inseguro, en crisis, ante numerosos retos, un estado con incapacidad de enfrentar sus realidades». Y cuestionó, además, algunas ausencias en el mensaje: «Euskadi, una vez más sin nombrar».

El dirigente abertzale aprovechó también para apuntar, en relación a la investidura de Pedro Sánchez, que se podría haber hecho de manera más tranquila a partir del día 8 de enero, pero ha comprendido «las prisas» por que sea antes de Reyes a la vista de las «sorpresas» que ha habido estos días en el ámbito judicial y político, en especial relacionadas con la situación en Cataluña. También ha pecisado que aún no está tomada la decisión sobre el sentido del voto de los seis diputados del PNV: «Necesitampos sabes cuál es la dirección que va a tomaar el Gobierno».

La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, constató también que el Rey volvió a dejar en evidencia que el Estado español está sumido en una grave crisis estructural de la cual es también parte la monarquía y observó un discurso de parte que, según su criterio, «olvidó voluntariamente que hay millones de ciudadanos y ciudadanas que desean resolver los problemas políticos ensanchando la democracia». Bildu entiende que Felipe VI ignoró otra vez el carácter plurinacional del Estado y apartó «en un cajón las reivindicaciones para resolver los problemas políticos mediante el diálogo y las urnas».




Fuente: El Pais

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