Hacer política desde las redes sociales tiene sus ventajas pero también muchos riesgos. La congresista demócrata Ilhan Omar, una de las dos primeras mujeres musulmanas en ocupar un escaño en el Capitolio, ha tenido que disculparse por sus comentarios en Twitter sobre el apoyo de sus colegas republicanos a Israel, que juzgó movido por intereses económicos. Fueron sus propios colegas demócratas quienes la llamaron al orden.

“El antisemitismo es real y estoy agradecida a mis aliados y colegas judíos que me están educando sobre la dolorosa historia” de las expresiones antisemitas, ha tuiteado Omar, natural de Somalia. “Me disculpo sin la más mínima duda”, “mi intención no era ofender a las personas que represento ni a los americanos en general”, añadió la congresista, representante de un distrito de Minnesota, que no obstante se reafirmó en su denuncia del “problemático papel de los lobbis en nuestra vida política, sea el AIPAC, la Asociación Nacional del Rifle o la industria de los combustibles fósiles”.






“Es todo por los benjamines, baby”, la respuesta de la discordia

La llegada a la Cámara de Representantes del Congreso de Omar y Rashida Tlaib, representante de un distrito de Michigan e hija de refugiados palestinos, ha introducido nuevos elementos en la posición de los demócratas sobre las relaciones entre Estados Unidos e Israel. Ambas congresistas, junto con otra recién llegada estelar, Alexandria Ocasio-Cortez, se han distinguido por sus críticas al trato que el estado israelí da a los palestinos y han apoyado medidas de presión económica en protesta de su ocupación de territorios palestinos. Todo comenzó el domingo en Twitter. Un comentario de un periodista sobre las críticas de un alto dirigente republicano en el Congreso a los comentarios de Omar y Tlaib lo que llevó a la joven congresista de Minnesota a intervenir.

“Es todo por los benjamines, baby”, respondió Omar, usando el término coloquial por el que los estadounidenses se refieren a los billetes de 100 dólares. “Me encantaría saber quién cree Omar que paga a los políticos americanos para ser pro Israel”, le preguntó una tuitera que le reprochó sus “malos modales” y el uso de expresiones antisemitas. “¡AIPAC!”, respondió sin dudarlo la congresista. El lobby (Comité de Asuntos Públicos EE UU-Israel) no realiza contribuciones financiarlas a las campañas políticas pero sí algunos de sus más de 100.000 miembros y es uno de los más influyentes lobis proisraelís de Washington. Congresistas de ambos partidos participan en sus actividades, conferencias y viajes a Israel. En los últimos años, son los los grupos cristianos evangélicos sionistas los que han asumido la bandera de defender los intereses israelíes.






Omar ha publicado la disculpa que sus colegas le exigían tras reunirse con Pelosi

La ‘speaker’ de la Cámara, Nancy Pelosi, ha publicado hoy lunes una declaración firmada por una decena de líderes demócratas en el Congreso en la que critican las declaraciones de Omar. “La crítica legítima a las políticas de Israel está protegida por la libertad de expresión y el debate democrático” pero “la retórica antisemita y acusaciones prejuiciosas sobre los defensores de Israel son profundamente ofensivas” afirma la carta, que se reforma en la necesidad de denunciar y rechazar cualquier forma de odio, racismo y antisemitismo “allí donde aparezca”. Varios republicanos han reclamado que se expulse a la congresista de su puesto en el comité de Exteriores, como se hizo en su día con el conservador Tim King por sus comentarios positivos hacia el supremacismo blanco.

Tras reunirse con Pelosi, Omar ha publicado la disculpa que sus colegas le exigían. “Siempre tenemos que estar dispuestos a dar un paso atrás y reflexionar sobre las críticas, igual que yo espero que la gente me escucha cuando me atacan por mi identidad”, tuiteó la congresista. El problemático papel de los lobbis en la política estadounidense, insistió, “es algo que dura ya demasiado tiempo y debemos estar dispuestos a afrontarlo”. Hace menos de un mes Omar se había disculpado por un tuit del 2012 en el que decía que Israel tenía “hipnotizado” al mundo. Eligió una palabra “desafortunada”, dijo, pero “es importante que la gente diferencie entre criticar la acción militar de un gobierno que ha aplicado políticas realmente opresivas (contra los palestinos) y ser ofensivo o irrespetuoso a un grupo de fe en particular”, comentó. “No nos desanimaremos de ningún modo por ataques mal informados o ilegítimos sobre nuestro trabajo”, replicó el AIPAC mientras el pequeño lobbi progresista pro-israelí ‘J street’, creado en el 2008 en Washington, lamentó la “guerra semántica” entre los congresistas, que no permite afrontar estos temas “con los matices, la sensibilidad y la seriedad que merecen”.








Fuente: LA Vanguardia

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