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José Antonio Fernández Bravo . Contar, lo que es contar, digamos que es establecer una correspondencia entre el sonido de los números naturales, uno, dos, tres, y los elementos. Quiere decir que, por definición, cuando los niños utilizan los dedos para contar, están haciendo algo correcto. Porque es imposible establecer una correspondencia entre elementos sin los elementos. ¿Qué ocurre? Que, de repente, alguien oye que no es bueno contar durante mucho tiempo. Y la única manera que tenemos es que, un día, a las diez de la mañana, un miércoles, tú ves al niño así, ¿verdad? Y tú le dices: “¿Qué haces?”. Y el niño dice: “Si no me lo chupo”. Y dices: “No, no. ¿Qué qué haces con dedos?”. Y él se queda así, parado, porque nunca nadie le dijo hasta ese día que no podía. ¿Qué hace? Pues es imposible. No se le ha enseñado una técnica distinta para contar. Humanamente e inteligentemente, lo que hace es que se los esconde y va haciendo así, ¿sabes? Tú le ves. Pero sin dedos. Entonces, tú lo permites. Y la lección que le estamos dando es: “Puedes hacer lo que quieras siempre y cuando yo no te vea, aunque eso no sea correcto”. Contar sin dedos es como decir: “Salta sin levantar los pies del suelo”. Entonces, esto es el primer abordaje que debemos entender. El segundo, ¿es correcto que utilicen los dedos o la técnica de conteo mucho tiempo? Bueno, pues aunque es verdad que los diez dedos que tenemos en la mano fueron el origen de nuestro, dicen, sistema de numeración, si el origen fueron los dedos, la evolución es el sin dedos. Significa que hay que poner a disposición del alumno mecanismos para establecer relaciones, para entender propiedades y relaciones, para comprender lo que es una equivalencia, una composición, una descomposición, ¿no? Entonces, ir preparando la mente, porque sí que es cierto que, cuanto más tiempo permanezca el niño, el cerebro del niño, la actividad cerebral, en la etapa de conteo, va a ser peor para el desarrollo de su pensamiento numérico y matemático. Pero, simplemente, por las relaciones que evitamos que se establezcan, y vemos que es imposible desarrollar todo a través del conteo. Entonces, empiezan a multiplicar, empiezan a dividir ya números bastante serios, cinco, seis, siete cifras. Y es imposible mantener eso con el conteo.




Fuente: El Pais

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