¿En que consiste esta nueva forma de comer que ha conquistado a famosos y nutricionistas? Te explicamos cómo seguirla y cuáles son sus beneficios.

El ayuno intermitente es un antiguo secreto para la salud que forma parte de la historia de la humanidad. Sin embargo, sus beneficios parecen ser tales que ha sido rescatado de los ancestros de la historia para convertirse en la dieta de moda.

Su éxito es tal que desde 2010 el número de búsquedas en internet de “ayuno intermitente” ha aumentado en alrededor de un 10.000 por ciento, y la mayoría de este aumento se ha producido durante el último año.

Pero ¿En qué consiste esta nueva forma de comer que suma adeptos a diario y ha conquistado a famosos y expertos? Ayunar no es no comer sino simplemente aplazar la ingesta de comida en personas que no tengan un peso inferior al normal y por lo tanto tengan la suficiente grasa almacenada para vivir de ella. No tiene una duración estándar, por ejemplo puedes ayunar entre la cena y el desayuno (entre 12 o 14 horas), aunque el método más utilizado es el conocido como 16/8. En este caso, hay que ayunar cada día durante 16 horas y puedes comer durante 8 horas. Esto acaba suponiendo una reducción de unas 300-500 kcal diarias. Por ejemplo, si haces la primera comida a las 12, tienes hasta las 8 de la tarde para comer. Durante este tiempo sí se pueden ingerir líquidos como agua, infusiones o caldos vegetales.

Famosas como las actrices Jennifer Aniston y Reese Witherspoon han asegurado que ayunan durante 16 horas a diario y no comen ningún alimento sólido para mantenerse delgadas y sanas. También la española Elsa pataky ha confesado que el método 16/8 es el secreto de su cuerpazo. En una entrevista en la revista “Hola” desveló que cena con sus hijos a las 18:30 y no vuelve a comer hasta 10 u 11 del día siguiente.

Hay dos grandes tipos de ayuno intermitente: el diario y el semanal. Es decir, ayunar unas horas cada día o hacer una reducción calórica muy grande dos días a la semana. Estos son los métodos más populares:

  1. Dieta 5:2: Durante dos días a la semana reduces la ingesta de calorías a un máximo de 500-600 calorías al día. Los días no tienen que ser consecutivos. Los otros cinco días puedes comer lo que quieras aunque teniendo cuidado con los productos ultraprocesados.
  2. Método 16/8 o protocolo Lean Gains: Es el que más adeptos tiene y el más recomendado por los nutricionistas. Con él puedes comer durante 8 horas y ayunar 16. Lo ideal es que la mayor parte del ayuno sea durante las horas de sueño lo que nos hará más llevadero el método. Consitiría por ejemplo en saltarse el desayuno, comer a las 12:00 y cenar a las 8:00. A pesar de su sencillez y facilidad a la hora de llevarlo acabo este método ha demostrado ser efectivo a la hora de reducir la grasa corporal sin perjudicar la masa libre de grasa.
  3. 12/12: 12 horas de ayuno y 12 horas para comer. Lo logras adelantando un poco la hora de la cena y atrasando la del desayuno.
  4. Ayuno en días alternos: Una de las dietas que se ajusta a esta estructura de ayuno es la Eat Stop Eat (comer, parar, comer), que consiste en ayunar durante 24 horas durante días alternos.

El ayuno intermitente tiene múltiples beneficios para nuestro organismo y a partir de las 12 o 14 ya puede considerarse satisfactorio por lo que aunque solo seamos capaces de ayunar durante doce horas, por ejemplo entre las ocho de la tarde y las ocho de la mañana, ya notaríamos las consecuencias positivas en nuestro organismo. Estos son las principales ventajas de esta nueva forma de comer:

  • Mejora la composición corporal, facilita la quema de grasa sin contar calorías.
  • Potencia nuestra capacidad de atención
  • Se mejora la sensibilidad de la insulina, lo que reduce el riesgo de diabetes.
  • Ayuda a reducir la mortalidad y retrasa el envejecimiento, tanto a nivel físico como a nivel de nuestro organismo.
  • Reduce los indicadores de inflamación.
  • Ayuda a regular los mecanismos naturales de hambre y saciedad, controlas el hambre y te libera de la dependencia de la comida.
  • Ayudan a mejorar nuestro perfil lipídico, es decir, nuestro colesterol, además de reducir los triglicéridos.
  • Tienen efectos positivos sobre nuestra plasticidad neuronal.
  • Algunos estudios incluso avalan que el ayuno ayuda a combatir infecciones y tumores.




Fuente: La Razón

A %d blogueros les gusta esto: