Esta vez no se vieron las caras sobre la pista de Termas de Río Hondo. Marc Márquez

se adjudicó el

GP de Argentina
con casi diez segundos de ventaja sobre un Valentino Rossi que conquistó la segunda plaza al rebasar de forma brillante a Dovizioso en la última vuelta. Las tensas relaciones entre las dos máximas estrellas de MotoGP entraron en una fase de deshielo cuando se estrecharon las manos al término de la carrera.

Es gesto tuvo lugar en la antesala del podio, ante las cámaras de televisión, y es altamente significativo. La enconada enemistad entre ambos habías quedado patente en la rueda de prensa previa al GP de San Marino en septiembre.






La enemistad

Márquez y Rossi llevaban un año sin hablarse; en septiembre el italiano le negó el saludo al piloto de Cervera

Márquez le ofreció la mano a Rossi y el italiano se la negó con una sonrisa sarcástica. “Yo querría hacer las paces con Valentino, no tengo ningún problema con él”, explicó el de Cervera. Pero son muchas las cicatrices que arrastran ambos de su pugna por los asfaltos de todo el mundo.

Tantas, que la reconciliación parecía imposible. Por eso, el apretón de manos entre dos pilotos que se admiraron es un gesto de alto valor simbólico. Tuvo lugar, precisamente, en Argentina, donde las relaciones tocaron fondo hace un año y Rossi desenterró el hacha de guerra.


Los orígenes

Valentino asumió la agresividad de su rival hasta que en 2015 se sucedieron los incidentes de pista entre ambos

Lleva años el italiano con la mosca detrás de la oreja. Prácticamente desde 2013, cuando Márquez se adjudicó su primera victoria en MotoGP en Laguna Seca (EE.UU.) después de adelantar a su ídolo con una espectacular maniobra en el famoso Sacacorchos, una réplica del asombroso adelantamiento de Rossi a Stoner en 2008.

Rossi lo asumió con deportividad y humor, y así con todos sus duelos con Márquez hasta 2015, cuando se multiplicaron los incidentes y se desató la rivalidad. En Argentina, Márquez embistió a Rossi en la última curva y se fue al suelo. En Assen, Rossi se saltó la última chicane para ganar en una lucha enconada. En Sepang el italiano desaceleró, esperó la llegada de la Honda de Márquez y le soltó una patada






La tragedia

La muerte de Luis Salom en 2016 dio origen a una provisional reconciliación que se rompió hace un año

Durante varios meses no se hablaron. Márquez fue abucheado en varios circuitos y el enfrentamiento enrareció el ambiente del Mundial. Una tragedia como la muerte de Luis Salom en 2016 provocó que hicieran las paces, que no se negaran el saludo, pero jamás volverían a ser amigos.

Hace un año volvió a saltar la chispa. Fue en Argentina, donde a consecuencia de una maniobra imprudente Márquez derribó a su adversario. Cuando al término de la carrera acudió a disculparse fue expulsado del box de Yamaha.


La acusación de Rossi

“Es peligroso, tengo miedo de estar en pista con Márquez. Sé que viene a por mí. Hace lo que le da la gana con todo el mundo”

“Márquez nunca tiene ningún respeto por su adversario. Siempre va de lleno, te busca y sabe que si te da en la pierna te puedes caer tú. Es peligroso, tengo miedo de estar en pista con Márquez. Sé que viene a por mí. Hace lo que le da la gana con todo el mundo”, bramó Rossi. “No acepto sus disculpas, que venga a pedir perdón me hace reír. Ha destrozado nuestro deporte”, acusó.





Desde aquel 10 de abril de 2018 no se habían cruzado ni una palabra, ni un saludo. Hasta que en Argentina se produjo el principio de reconciliación. Márquez había pasado a liderar el campeonato y Rossi había conseguido el objetivo de carrera. Todos contentos. Pero ¿qué ocurrirá cuando vuelvan a verse involucrados en un lucha cuerpo a cuerpo? El Mundial permanece a la expectativa.









Fuente: LA Vanguardia

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