Irak vivió hoy su sexto día consecutivo de protestas para pedir más servicios y contra la corrupción, que se saldan ya con 100 muertos y 5.500 heridos, pese a que el primer ministro, Adel Abdelmahdi, ha abierto la puerta a su dimisión y las dos principales fuerzas políticas se han aliado en su contra.

Después de que el clérigo chií Muqtada al Sadr, padrino de Sairún, la principal fuerza del Parlamento y con cuyos votos gobierna Abdelmahdi, pidiese ayer Hadi al Amri, líder de la segunda coalición con más escaños, Al Fath, que retire su confianza al primer ministro, este respondió hoy que contribuirá al «interés del pueblo».




Fuente: Agencia Efe

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