Santi Vila no genera indiferencia en Cataluña ni en el Supremo, que acogió su teoría gráfica de los hechos para descartar la rebelión. En la víspera de su entrada en prisión, por un solo día hace dos años, arremete contra el alma de «agitador» de Torra pero no exime a Sánchez de hablar con él.

En una entrevista con Efe, el exconseller de Empresa confiesa que se esperaba una sentencia dura pero no tanto porque «penas de 13 años por hechos que finalmente son descritos como una ensoñación… pues resulta paradójico justificarlo». En su caso, fue condenado a multa de 60.000 euros y 20 meses de inhabilitación, algo que tampoco esperaba, aunque en su caso es para bien. Evita la prisión.




Fuente: Agencia Efe

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