El Centro Nacional de Microbiología (CNM) ha confirmado el viernes por la noche el primer positivo en España por el coronavirus de Wuhan, que ya ha dejado 213 muertos y más de 9.700 afectados en todo el mundo. El Ministerio de Sanidad ha informado de que se trata de una de cinco muestras que había recibido desde La Gomera. El paciente se encuentra ingresado y aislado en el Hospital Nuestra Señora de Guadalupe de la isla.

El protocolo se activó tras una alerta del Ministerio de Sanidad para que se localizara en La Gomera a dos turistas que habían estado en contacto en Alemania con un paciente diagnosticado de infección por el coronavirus 2019-nCoV. Una vez localizados se extendió a otras tres personas con las que estaban conviviendo en la isla, según informa el gobierno Canario, que ha añadido que los síntomas de todos ellos son leves.

Hasta ahora, el CNM había analizado un total de 12 muestras, más las cinco que llegaron de Canarias. Todas habían dado negativo. El que haya un caso positivo entra dentro de los escenarios posibles con los que contaba el Ministerio de Sanidad. Se veía probable que algún viajero infectado desarrollase los síntomas, como ya ha sucedido en otros 19 países. Este hecho, señalan desde el ministerio, no supone una mayor alerta en el país y el riesgo de que la epidemia se extienda por España sigue siendo muy bajo.

Desde que la enfermedad se detectó en China, a finales de diciembre, comenzó a saltar a otras regiones. La gran mayoría de los casos y las muertes (el 90%) se han localizado en Hubei, provincia de Wuhan, epicentro del brote y declarado en cuarentena. Más tarde, el 13 de enero, el virus se detectó en Tailandia, el primer caso en el extranjero. A partir de ahí, se han detectado positivos en Taiwán, Malasia, Singapur, Corea del Sur, Japón, Vietnam, Nepal, Sri Lanka, Camboya, Emiratos Árabes Unidos, Filipinas, India, Australia, Estados Unidos, Canadá, Francia, Finlandia, Alemania, Italia y, ahora, España.

El rápido ascenso del número de casos —en poco más de un mes ha superado el número del Síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés), el antecedente más similar— y los primeros contagios fuera de China —ya se han registrado no importados en Alemania, Reino Unido, Japón, Taiwán y Vietnam— llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar la emergencia sanitaria internacional el jueves. Esta medida permite al organismo coordinar acciones y hacer recomendaciones a los países, si bien de momento no han cambiado sustancialmente con respecto a antes de la alarma global. Se ha descartado aconsejar a los países que restrinjan el comercio o los viajes a China.

En España esta alerta no ha modificado las medidas que se venían tomando. Ya existía un protocolo establecido en caso de que una persona enfermara para aislarla y evitar posibles contagios. Cada comunidad autónoma ha decidido si selecciona hospitales específicos para tratar al enfermo o hacerlo en uno cualquiera. En principio, según ha explicado en varias ocasiones Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Emergencias de Sanidad, todos están preparados: “Lo ideal sería una habitación de presión negativa, pero no es necesario”. Estos son habitáculos en los que la presión interior siempre es inferior a la exterior, de forma que nunca puede salir aire de ellas. La ventilación se hace a través de unos filtros que no permiten salir a ningún patógeno. Esta es, sin embargo, una medida de precaución extrema. “Cualquier habitación bien ventilada en un centro sanitario puede ser adecuada”, explica José Ramón Arribas, jefe de la sección de Medicina Interna y especialista en enfermedades infecciosas del Hospital La Paz. No ha trascendido el tipo de medidas que se siguen en el caso del positivo de La Gomera. Simplemente se sabe que están en habitaciones aisladas con accesos restringidos, informa Pedro Murillo.

El tiempo de convalecencia del enfermo dependerá de la gravedad de los síntomas. La gran mayoría de las afecciones en China están siendo leves. Solo un 20% de las que llegan a los hospitales —es más que probable que haya otras tan tenues que no sean detectadas— se agravan. Si todo va bien, como sucede por el momento con el caso de La Gomera, el paciente simplemente tendrá que esperar a que pase la enfermedad, sin cuidados demasiado especiales, ya que no existe un tratamiento contra el virus. Pueden ser de cuatro a seis días de fiebre y no mucho después recibiría el alta, según Arribas.

El problema viene cuando la función respiratoria se ve afectada. “En esos momentos necesitamos capacidad de oxigenar al paciente y conectarlo a una máquina que le ayude a respirar”, explica el especialista. Este es uno de los problemas con los que se ha encontrado China, ya que aunque la tasa de mortalidad del 2019-nCoV es baja —está alrededor del 2% y va bajando a medida que la crisis avanza, mientras para el SARS superaba el 10%— acaba siendo un número alto de pacientes que necesitan este soporte y puede llegar a colapsar un sistema.

Los detalles que se conocen de los 170 muertos que se han registrado hasta la fecha son mayoritariamente personas mayores que además tenían patologías previas. Estas son las situaciones más delicadas. El cuidado para todos los casos graves pasa por monitorizar por completo al paciente, como para cualquier otra enfermedad que requiera UVI, con control de la tensión arterial, la frecuencia cardiaca, la saturación de oxígeno y otras constantes que los especialistas en intensivos vigilan para tratar de salvar los casos que se complican. En estas circunstancias es necesario un intensivista y una enfermera por turno, asegura Arribas, pero “no es diferente del cuidado de cualquier cuidado crítico, no hay nada especial en el caso del coronavirus”.

El primer caso positivo de esta enfermedad en España ha coincidido con el regreso al país de los 21 españoles atrapados en Wuhan, que han aterrizado pasadas las 18.40 en el aeropuerto de Torrejón de Ardoz, en Madrid. Todos ellos han llegado esta noche en un autobús al hospital militar Gómez Ulla de la capital, dependiente del Ministerio de Defensa, donde permanecerán durante 14 días en la planta 17ª del centro. Los profesionales sanitarios han recibido un curso específico para atenderlos.

Cómo se ha detectado

Para detectar el caso de La Gomera se ha aplicado el protocolo previo que existe para localizar a posibles enfermos. Son aquellos que han estado en la zona de contagio o en contacto con alguna persona con la enfermedad y, una vez en España, han desarrollado ciertos síntomas. Los centros de salud y hospitales remiten sus sospechas a Salud Pública, que analiza el caso y decide si investigarlo. Para analizarlo es necesario tomar una muestra de esputo, que se manda al Centro Nacional de Microbiología de Madrid. Allí, se hace una prueba de reacción en cadena de la polimerasa, un método habitual para detectar enfermedades infecciosas. Una máquina identifica el RNA del patógeno y determina si la muestra está contaminada, como ha sucedido en La Gomera.




Fuente: El Pais

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