Pedro Sánchez abre las puertas del gobierno a Podemos. Pablo Casado invita a Ciudadanos y a Vox a compartir un gobierno de coalición. La campaña concluyó anoche con las cartas boca arriba.

El PSOE levanta la valla a Podemos. El Partido Popular ofrece sentar a Vox en el Consejo de
Ministros. Ese ejercicio de simetría indica que los dos partidos principales llegan al 28 de abril con ansiedad y con una imperiosa llamada al voto útil en sus respectivos campos ideológicos.


Prensa anglosajona

‘Financial Times’ y ‘The Economist’ se pronuncian a favor de Pedro Sánchez

Las cartas están boca arriba. Sánchez aceptaría un gobierno de coalición con Podemos si se diesen las circunstancias. Así lo declaró ayer en el diario El País. Es la primera vez desde los tiempos de la Segunda República que un secretario general del Partido Socialista Obrero Español plantea la posibilidad de gobernar con ministros de un partido situado a su izquierda. Felipe González no habría aceptado un gobierno de coalición con el PCE o con Izquierda Unida ni con la autorización del Consejo del Atlántico Norte. Podemos quiere ese gobierno de coalición y acusa a Sánchez de preferir una coalición con Ciudadanos.





El Partido Popular está dispuesto a compartir gobierno con Ciudadanos y Vox. Ciudadanos aceptaría gobernar con el PP –presidiendo el Ejecutivo Albert Rivera–, con apoyo parlamentario de Vox, como en Andalucía. Vox no habla de formar gobierno con nadie. Vox quiere reconquistar España.


Una voz significativa

Luis de Guindos, actual vicepresidente del BCE, alaba la economía española

El Partido Socialista necesita reabsorber votos de izquierda que podrían estar regresando a Podemos después de una campaña en la que Pablo Iglesias ha destacado en los debates televisados. La situación del Partido Popular parece mucho más apurada. Debe resistir la ofensiva de un Rivera dispuesto a todo para conseguir el sorpasso en el campo de la derecha, propiciando incluso bochornosas escenas de transfuguismo como la del expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido. Al mismo tiempo, el PP debe taponar en las urnas la peligrosa brecha que le ha abierto Vox, la gran incógnita de estas elecciones.

El Partido Socialista llega al 28 de abril con apoyos que nunca habría imaginado. Las dos publicaciones de referencia del liberalismo económico anglosajón, el diario Financial Times y la revista The Economist se han pronunciado en favor de la victoria de Pedro Sánchez como mejor fórmula para la estabilidad de España. (The Economist ha precisado que lo mejor para España sería un gobierno de coalición entre el PSOE y Ciudadanos).


El último llamamiento

Sánchez pide una mayoría suficiente para gobernar sin los independentistas

Destacados medios de comunicación europeos han expresado su preocupación por la irrupción de la extrema derecha en la escena política española. El diario francés Le Monde subrayaba ayer, con perplejidad, la vecindad táctica de los “liberales españoles” (Ciudadanos) con la extrema derecha. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici,se ha pronunciado esta semana en favor de un aumento de los sueldos en España, unos meses después de haber expresado su prevención ante el aumento del salario mínimo. El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, alababa ayer la buena marcha de la economía española. “La economía española lo está haciendo bien, su desaceleración es menor que la media europea”, declaraba en Nueva York, en un coloquio organizado por la agencia Reuters, mientras en Madrid, los jóvenes leones del Partido Popular anunciaban la inminencia del Apocalipsis. En el mismo coloquio de Nueva York, el exministro de Economía de Mariano Rajoy –que nunca ha militado en el PP– se manifestaba en favor de un gobierno de coalición en España y aconsejaba un “diálogo con las autoridades de Catalunya”, horas después de que Pablo Casado hubiese anunciado en Barcelona que su primera medida como presidente sería la aplicación del artículo 155, esto es, la suspensión de la autonomía catalana por tiempo indefinido.





La coalición que arropa a Sánchez es muy amplia: la prensa liberal anglosajona, voces de referencia de la Comisión Europea y del BCE, voces silentes del empresariado español bien conectado con el establishment europeo, para acabar reposando en los sectores culturales que tradicionalmente han oscilado entre el Partido Socialista y la estela del Partido Comunista, hoy reflejada en la coalición Unidas Podemos. Un numeroso grupo de intelectuales y artistas presentó ayer en Madrid un manifiesto pidiendo el voto para los partidos de izquierda. El arco de triunfo de Pedro Sánchez va del Financial Times al Círculo de Bellas Artes. Si el PSOE no logra cruzarlo el domingo, alguna cosa muy importante habrá cambiado en España.


La derecha

Partido Popular y Vox compiten con sendos actos multitudinarios en el centro de Madrid

El Partido Socialista cerró su campaña con un masivo acto celebrado anoche en València, al que asistieron más de seis mil personas, cifra superior a la reunida el día anterior por Vox, el partido que más gente ha congregado en sus actos electorales. Sánchez pidió una amplia mayoría electoral para no tener que depender de los independentistas.

El Partido Popular también efectuó un gran esfuerzo de convocatoria para mostrar músculo ante Vox. Los populares reunieron a unas diez mil personas en el WiZink Center, pabellón situado en el barrio de Salamanca de Madrid, epicentro de la derecha nacional española. Cierre de filas.





El partido ultra respondió con un acto masivo en la plaza Colón de Madrid, consagrada ya como el lugar fetiche de la nueva derecha populista española. Acudieron miles de personas. (Veinte mil según los organizadores).

Unidas Podemos también efectuó anoche el acto más concurrido de su campaña, congregando a más de siete mil personas en el auditorio del Parque Lineal del Manzanares.

Ciudadanos cerró su campaña en la ciudad de València, ante unas dos mil personas congregadas en el parque del Turia.








Fuente: LA Vanguardia

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