El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el candidato del Partido Socialista Gallego (PSG) a la Xunta de Galicia, Gonzalo Caballero, durante el acto de presentación de la candidatura, en Santiago de Compostela. ÁLVARO BALLESTEROS (EP) / VÍDEO: ATLAS

El PSOE preside los gobiernos de nueve comunidades y ve una oportunidad real de que la décima sea Galicia, la única donde el PP mantiene la mayoría absoluta, en las elecciones del 5 de abril. Un reto mayúsculo en el gran bastión popular, donde solo en una ocasión la izquierda se ha impuesto en las urnas. Sucedió en 2005 y el Ejecutivo de coalición del socialista Emilio Pérez Touriño con los nacionalistas del BNG solo duró una legislatura. Desde entonces Alberto Núñez Feijóo ha encadenado tres mayorías absolutas. Pero los socialistas creen que el desgaste tras 11 años de gestión abren un escenario que Ferraz confía en aprovechar.

«Feijóo esconde las siglas del PP. Esconde unas siglas que significan retroceso social, corrupción y confrontación territorial», ha sido el mensaje central con el que Pedro Sánchez ha cargado contra el barón más poderoso del PP. Tanto que, a diferencia de Alfonso Alonso en Euskadi, la dirección nacional de Génova no le ha impuesto el acuerdo electoral con Ciudadanos. «No admitimos ninguna lección de la derecha sobre la Constitución. Ellos la reducen al 155. Nosotros somos constitucionalistas, pero de toda la Constitución, no del 155 semanal que defiende el tripartito del Apocalipsis del PP, Vox y Ciudadanos», ha sentenciado Sánchez, que ha resumido así el malestar en el PSOE por la condición de constitucionalistas que se arrogan Pablo Casado e Inés Arrimadas.  

“Feijóo nos quiere hacer creer que sus 11 años de gobierno fueron una década prodigiosa, pero fueron la peor década de la etapa democrática en Galicia. Una década nefasta de recortes a los más desfavorecidos en sanidad, el cierre de escuelas rurales… Cuando Galicia más sufría, Feijóo se olvidó de los gallegos”, ha aseverado el candidato socialista, Gonzalo Caballero, en un acto en el que se han desbordado las previsiones que tenían los socialistas y han asistido 1.500 militantes y simpatizantes. Alrededor de 200 personas se han quedado fuera en el Multiusos Fuente do Sar de Santiago de Compostela. La movilización daba muestra de lo mucho en juego con autocares de las cuatro provincias gallegas.

La elección de Galicia como arranque de la precampaña del PSOE, a seis semanas de las autonómicas, refleja las expectativas de Ferraz y La Moncloa. Y más después de la alianza a la izquierda de los socialistas entre Podemos, Esquerda Unida y las mareas. Un pacto que alivia al PSOE, muy consciente de que no llega a una parte del electorado progresista y que temía que las opciones de plantar cara a Feijóo se vieran mermadas por una izquierda fracturada. «Somos un Gobierno que funciona a pleno rendimiento y pleno entendimiento», ha puesto Sánchez como ejemplo al Ejecutivo que preside con Unidas Podemos. 

En septiembre de 2016, inmersos en su peor crisis reciente, los socialistas obtuvieron su peor resultado en las autonómicas gallegas. Se desplomaron de 18 a 14 escaños. Lo mismo les sucedió en las vascas, donde la caída fue más acusada -de 16 a 9- aunque entraron en el Gobierno de Iñigo Urkullu como socios minoritarios del PNV. La fractura entre los partidarios de facilitar la investidura de Mariano Rajoy y el «no es no» que abanderaba Sánchez coincidió con las elecciones en las dos comunidades. Cuatro años después de tocar fondo, las expectativas de los socialistas en las elecciones del 5 de abril no podrían ser mayores. Por eso Sánchez ha iniciado la precampaña en Galicia -el próximo domingo estará en Vitoria-, donde el PSOE confía en que el PP perderá la mayoría absoluta.  “A Feijóo se le puso cara de perdedor. Gonzalo, el 5 de abril a las 12 de la noche serás presidente de Galicia. La esperanza de Galicia para salir de esta situación de desánimo, decadencia y hastío tiene un nombre: Gonzalo Caballero”, ha respaldado al aspirante su tío y alcalde de Vigo, Abel Caballero, con el que mantuvo posiciones enfrentadas. “Durante 20 años fui militante de base, las más de la veces díscolo, siempre comprometido, con criterio propio y lealtad a nuestra organización y siglas. Soy un hombre de partido”, ha asentido Gonzalo Caballero, que al final de su intervención ha roto a llorar tras referirse a sus hijos.    

Otro dato que anima al PSOE es que en las generales de abril de 2019 fueron la fuerza más votada en Galicia por primera vez en la historia. Y también quedaron en cabeza en las europeas. Los socialistas esgrimen una encuesta interna que desmonta el “mito” del invencible Alberto Núñez Feijóo, el favorito para las elecciones autonómicas que se celebrarán el 5-A. Por primera vez en más de una década, los socialistas se ven con fuerzas para cuestionar la hegemonía del PP. Esto es, la mayoría absoluta. Feijóo obtuvo 41 escaños en 2016 en un Parlamento de 75 diputados. Fue su mejor resultado, el mismo en 2012. Ahora en el PSOE creen ver muy cerca lograr que el PP pierda al menos los tres escaños que le aseguran la mayoría absoluta.




Fuente: El Pais

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