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Sánchez dispara su discurso electoral ante el evidente fin de la legislatura


“Las derechas y el independentismo viven mejor en la confrontación, tienen miedo al diálogo”, zanjó ayer Pedro Sánchez. Pero la España “cabal, moderada y progresista”, que asegura representar el presidente del Gobierno, “debe dar un paso adelante”. “¡Dará un paso adelante!”, pronosticó.

Con la legislatura a punto de implosión, después de que hoy tanto el PP y Cs como ERC y el PDECat cumplan sus amenazas y dinamiten los presupuestos generales del Estado antes de nacer, el Gobierno se dispone ya a afrontar un adelanto electoral para el próximo mes de abril. No el 14, pero sí el 28, según defienden miembros del Ejecutivo, como mejor alternativa al “superdomingo electoral” del 26 de mayo. Así lo podría anunciar hoy el propio Sánchez, sugieren en la Moncloa. Y eso pese a que la cita con las urnas el 28 de abril implique que la mitad de la campaña electoral se desarrolle en plenas vacaciones de Semana Santa. “La campaña ya está hecha. De hecho, llevamos en campaña desde junio”, argumentan en el Gobierno. Así que Sánchez ya disparó su discurso electoral frente a la derecha y frente al independentismo.






Montero afea a PP y Cs y al independentismo que “viven mejor en la confrontación”

También su ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ayer entusiasmó a la bancada socialista desde la tribuna del Congreso con el potente discurso con el que abrió el debate de las enmiendas de totalidad de los presupuestos. “¡Este Gobierno no va a ceder a ningún chantaje por parte de nadie, señorías de ERC y del PDECat!”, advirtió Montero.

“Todo indica que el independentismo votará en contra de unos presupuestos sociales buenos para Catalunya, y las derechas en contra de unos presupuestos sociales buenos para España”, asumió ya. “Son unos y otros los que votan juntos para rechazar la recuperación de los derechos que merece la ciudadanía. ¿No será que viven mejor en la confrontación que en las soluciones?”, les echó en cara, en línea con el discurso de Sánchez.


“La campaña ya está hecha; de hecho, llevamos desde junio”, alegan en el Ejecutivo

“Los independentistas tuvieron la ensoñación de que el Gobierno iba a aceptar lo inaceptable a cambio de su apoyo. ¡Se equivocaron de medio a medio!”, aseguró la ministra. “La obligación de un gobernante es que las cosas vayan lo mejor posible, y semejante propósito es radicalmente incompatible con pedir lo imposible, como es que adoptemos medidas o actitudes ajenas a nuestras competencias constitucionales, o que atenten contra la división de poderes o contra principios y valores fundamentales de nuestro ordenamiento constitucional”, subrayó.

“Este Gobierno no va a admitir en ninguna circunstancia que en ningún orden del día esté el derecho de la autodeterminación para Catalunya. ¡Ni podemos, ni queremos!”, dijo Montero para apuntillar las frustradas negociaciones entre el Ejecutivo y el Govern de la Generalitat. “Tal planteamiento sería nocivo para toda España y particularmente para Catalunya”, destacó. Y defendió que el Gobierno hizo todo lo posible: “Hemos sido leales, siempre hemos apostado por el diálogo político, dentro del marco de nuestra Constitución. Ese ha sido siempre nuestro límite a la hora de dialogar”.





Montero reconoció que le habría gustado que este debate de las enmiendas de totalidad no se hubiera producido al mismo tiempo que arranca el juicio contra los líderes independentistas. “Creo que ha podido influir en la polarización de los distintos posicionamientos políticos, dificultando en extremo el debate serio y reflexivo que se requiere a propósito de las cuentas públicas que este país necesita”, argumentó. “Dicho lo cual, la justicia, como poder independiente, organiza su actividad en los plazos y las formas que entiende mejor”. Montero rechazó así “cualquier tipo de injerencia” de la política en los jueces y fiscales.


“Nuestros hijos verán esta imagen en los libros de texto”, asegura Tardà

En presencia de Sánchez y de todo el Gobierno, y con la expectativa de toda la Cámara ante una legislatura que hoy quedará vista para sentencia, Montero también reprochó, mirando a la bancada de la derecha, “la intolerable escalada de crispación” que a su juicio están generando, “de forma absolutamente irresponsable”, el PP y Ciudadanos, “junto a la formación por la que se están dejando arrastrar”, en alusión a Vox.

Ya por la tarde, la ministra se batió el cobre con los portavoces de los partidos que reclamaron la devolución de los presupuestos. Así lo hizo con el presidente del PP, Pablo Casado, a quien acusó de dar miedo con su lenguaje “guerracivilista”, y su agitación de “la mentira y la confrontación para llegar a la Moncloa”. “Se rompe España cuando se enfrenta a los ciudadanos, no cuando se dialoga dentro de la Constitución”, le echó en cara al líder del PP. Y le planteó directamente: “¿Qué va a hacer con los catalanes que no comparten su pensamiento?”.





Y su esgrima verbal con Casado culminó con una sentencia que hizo aplaudir a rabiar a la bancada socialista: “¿Sabe dónde está el milagro económico del PP? ¡En la cárcel!”.

Tanto a Casado como al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, les echó en cara además “blanquear a la ultraderecha”, y haber protagonizado, el pasado domingo en la plaza Colón junto a Santiago Abascal, “la foto de la vergüenza”. Montero también afrontó un intenso debate con los portavoces de ERC y el PDECat, Joan Tardà y Ferran Bel.

Tanto el republicano como el nacionalista mantuvieron la intriga sobre qué harán hoy con sus respectivas enmiendas a la totalidad. Bel se mostró dispuesto a retirar la del PDECat si el Gobierno se aviene a “negociar sin límites”.

Tardà no se refirió a la posible retirada de la de ERC, pero dejó muy claro que lo que quiere su partido es una negociación entre el Gobierno central y el de la Generalitat sobre “el derecho a la autodeterminación”.


Ferran Bel recuerda que “doce personas están siendo juzgadas por poner urnas”

Pero pese a esa falta de concreción, casi nadie apostaba ayer en el Congreso por la retirada de esas enmiendas, lo que permitiría la tramitación de los presupuestos del Gobierno para este año. La ruptura de las negociaciones entre el Ejecutivo de Sánchez y el de Torra que se produjo el viernes no es el único motivo.





La casualidad quiso que el juicio contra los líderes del procés arrancase ayer en el Tribunal Supremo. Los portavoces de los partidos independentistas son conscientes de que su electorado no vería con buenos ojos que pactasen con el PSOE mientras los encausados se sientan en el banquillo. Por eso, ni Tardà ni Bel rehuyeron el asunto.

El portavoz de los republicanos en el Congreso inició su intervención en el pleno del Congreso mostrando una foto de los procesados. “Nuestros hijos verán esta imagen en los libros de texto”, aseguró. Y añadió que “este juicio es una farsa, porque la sentencia está inspirada en la venganza”. Tardà considera que “el Estado español se ha sentido humillado ante el ejercicio desobediencia que supuso el referéndum del 1-0 y por eso ha querido escarmentarnos”.

“A pocas manzanas de aquí, doce personas están siendo juzgadas por poner urnas”, recordó Bel en referencia a la proximidad geográfica entre el Tribunal Supremo y el Congreso. “Es un vergüenza para todos”, agregó el diputado del PDECat cuyos compañeros de partido se sientan estos días en el banquillo.

Así las cosas, sería una sorpresa que ERC y PDECat escuchasen los ruegos de Montero y accediesen a retirar las enmiendas de devolución del presupuesto. A eso del mediodía, la política española saldrá de dudas en una votación conjunta de todas las enmiendas a la totalidad. Si prosperan, el Congreso enviará el proyecto presupuestario de vuelta a la Moncloa y pondrá sobre la mesa la posibilidad de un adelanto electoral, que casi todos los miembros de la Cámara dan ya por hecho.








Fuente: LA Vanguardia

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