El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, reunidos en el Palau de la Generalitat en Barcelona el pasado día 6. En vídeo, la Mesa de Diálogo se reunirá el 26 de febrero en Moncloa. Massimiliano Minocri | ATLAS

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aceptado este jueves la contrapropuesta del president de la Generalitat, Quim Torra. La mesa de diálogo se reunirá así el próximo miércoles, 26 de febrero, en La Moncloa. En un principio, Sánchez había ofrecido la fecha del lunes 24, pero el líder catalán la rechazó por motivos de agenda y  esta misma mañana ha planteado varios días alternativos entre los que figura el 26. Será la primera reunión de la mesa de diálogo entre los Gobiernos de España y Cataluña, pactada por ERC y el PSOE durante la investidura de Sánchez.

La Moncloa ha confirmado que, además de ambos mandatarios, también participarán los vicepresidentes Pablo Iglesias y Carmen Calvo, el ministro de Universidades, Manuel Castells, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias. Castells estaría en esa mesa como representante de los comunes, que fueron quienes le eligieron como ministro. Illa es el hombre fuerte del PSC, que ya estuvo en la negociación de la investidura. La mesa tendría así todas las sensibilidades del Ejecutivo representadas en un asunto central de la legislatura.

Desde Bruselas, Sánchez trató de lanzar un mensaje positivo y pidió a Torra que no intente empezar la discusión de la mesa por los puntos en los que no hay acuerdo, como la amnistía, la autodeterminación o el mediador, sino en las cuestiones en las que sí puede haber más espacio para empezar a negociar. «¿Quién se va a oponer a que haya una oportunidad al reencuentro después de 10 años de conflicto?», se preguntó. «Hay que ser conscientes de que vamos a una negociación muy larga, muy compleja, como consecuencia de temas anquilosados muchos años por la falta de diálogo. Si queremos abordarla con altura de miras, lo más importante es hablar en primer lugar de las cosas en las que podemos llegar a un acuerdo. Y habrá transparencia. Los mediadores serán los españoles que van a ser conscientes de los pasos que demos en esa mesa», ha asegurado.

La propuesta de La Moncloa llega unas horas después de que Torra enviara esta mañana a primera hora una carta a Sánchez en la que le informaba de que por motivos de agenda «de carácter personal y privado» no podía reunirse con él el día 24, tal y como le había planteado este miércoles, y sugería cinco fechas alternativas: los días 21, 23, 26, 27 y 28 de febrero. En la misiva, Torra lamenta que este diálogo «no comience con buen pie» y reitera que «hacer propuestas de fecha de reunión a través de los medios de comunicación sin haberlas pactado antes en la agenda de las dos partes no es la manera de mostrar que se quiere un diálogo honesto y fructífero».

Tras trascender esa misiva, la reacción de La Moncloa ha sido rápida. En la carta de respuesta, que oficialmente ha llegado al Palau de la Generalitat a las 14.40 horas, según fuentes de Presidencia, Sánchez ha calificado de «perfecta» la sugerencia de la que la reunión pudiera ser el 26. Además insiste en su apuesta por «retomar el diálogo en el momento en que los caminos se separaron» e insisten en la idea de que «este diálogo para el reencuentro es lo que millones de catalanes y españoles están esperando».

Los representantes que pueden acudir a la cita por parte del Gobierno empiezan a perfilarse pero aún se desconoce quien asistirá por parte catalana. Solo se sabe que Pere Aragonès, vicepresidente del Govern, acudirá a la cita. Torra se ha reunido esta mañana con el republicano para acabar de perfilar la reunión.

La convocatoria de la mesa de diálogo encalló a principios de esta semana por las divergencias del Govern. Aragonès lamentó este miércoles por la noche, durante la presentación de un libro sobre su trayectoria política, el atasco de la mesa. «Tenemos por primera vez una oportunidad para hablar sobre el conflicto político. Aprovechémosla», dijo. «Los detallitos no estarán en la historia. Estarán en si somos capaces de encontrar soluciones».

Pese a sus constantes divergencias, Junts per Catalunya y ERC comparten el criterio de que en la mesa se debe abordar el referéndum de autodeterminación y la amnistía. El Gobierno no aceptará ninguna de esas dos reivindicaciones. Con todo, Torra ha desgranado en el escrito los puntos que «la delegación catalana» quiere plantear para resolver el conflicto político. Por un lado, plantea  el reconocimiento y ejercicio del derecho de autodeterminación de Cataluña; el fin de la represión, y la amnistía y reparación y, por otro, las condiciones favorables para la negociación: «calendario de trabajo, sistema de validación y propuesta de mediación internacional, reconocimiento de todas las partes en conflicto, incluyendo prisión y exilio».

Antes de exponer esos objetivos, Torra recuerda a Sánchez en la carta que en la reunión del Palau de la Generalitat pactaron que la fecha, el lugar y el orden del día se pactaría a través de los equipos técnicos.Y alega  que por razones «de carácter personal y privado» no podía aceptar la del día 24, tal y  como sus colaboradores comunicaron a los de Sánchez. «Por eso me sorprende todavía más que anunciase públicamente una propuesta hecha 20 minutos antes a mi equipo», agrega. El Govern ya recriminó a Sánchez que planteara «unilateralmente» una fecha sin antes haberla «acordado» con el president.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: