El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, ha deseado «normalidad» en «unas fiestas que pueden con todo», los Sanfermines 2019, tras vivir el chupinazo con tensión por las críticas de los concejales abertzales que han intentado sin éxito exhibir una ikurriña en el balcón principal de la casa consistorial.

La actuación de la Policía Municipal, que ha impedido de forma contundente que mostraran la bandera, ha sido reprochada por los concejales de EH Bildu y de Geroa Bai, quienes han acusado al alcalde de Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos) ordenar esta actuación.

En declaraciones a los periodistas Maya ha lamentado que son ellos quienes «se empeñan en incumplir» la normativa municipal, que impide exhibir estos símbolos, y quienes «quieren crispar y tensionar permanentemente».

Visiblemente disgustado, el alcalde ha sido rotundo al anunciar que: «nosotros no vamos a dejar poner la ikurriña en el Ayuntamiento porque no es un símbolo oficial», y al advertir que «lo que crispa es ponerla, no evitar ponerla».

«Hay unos símbolos oficiales que son los que tienen que estar. Los que se sienten vascos están perfectamente representados por la bandera de Navarra. La ikurriña la quieren quienes quieren que Navarra esté dentro de Euskadi», ha zanjado.

En cualquier caso, ha invitado a disfrutar de la fiesta, que «puede con todo», y ha deseado a partir de ahora y para los próximos nueve días de Sanfermines «normalidad y que esto funcione bien».

Prueba de ello ha sido el protagonismo de la banda la Pamplonesa, encargada este año de lanzar el chupinazo, lo que para el propio Maya es «un orgullo», aunque «lo han hecho muy bien. Estaban muy nerviosos por la emoción, pero al final no parecía, la verdad es que lo han hecho estupendamente bien», ha aplaudido.




Fuente: El Pais

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