Es un momento íntimo, pero muy cotizado para quienes lo viven. A las 12.00, en cuanto el cohete rompe en el cielo de Pamplona, txistularis y gaiteros acompañan a la banda de música La Pamplonesa para interpretar la Biribilketa, una pieza tradicional que es la primera música de San Fermín 2019. La tradición se repite cada 6 de julio en el zaguán del Ayuntamiento de Pamplona. Dos pisos más arriba se enciende el cohete y una plaza llena eleva los pañuelos para arrancar cada año las fiestas.

Este 6 de julio ni Vicent Egea, director, ni Jesús Garisoain, subdirector, han marcado el primer compás de esa Biribilketa. Estaban dos pisos más arriba porque Garisoain ha sido el encargado de encender la mecha del chupinazo. El 92% de la ciudadanía de Pamplona que participó en la consulta popular eligió a la banda de música más icónica de los sanfermines para dar inicio a las fiestas de 2019, el año que la agrupación cumple 100 años. Luego, los 50 componentes eligieron al subdirector, Garisoain, para representarles en el balcón principal del Ayuntamiento.

«Te quedas sin palabras», ha confesado Garisoain poco después de encender el cohete, y asegura que ha dormido bien pese a los nervios. “Lo he dedicado a toda la banda y también me he acordado de mis padres y de toda la gente que quiero”, señala el músico, que pertenece a La Pamplonesa desde hace 33 años y ocupa el puesto de subdirector desde 1991. “Es un chupinazo que corresponde a toda la ciudad, porque La Pamplonesa es toda la ciudad que le da vida”, remarca José Andrés Palacios, clarinete de la banda y presidente de La Pamplonesa.

El protagonismo de La Pamplonesa se ha visto empañado por el incidente producido en el balcón adyacente al que se lanza el cohete. Concejales de EH Bildu han tratado de desplegar una ikurriña en el balcón desde el que iban a seguir el chupinazo. Agentes de Policía Municipal, que se habían situado en la puerta balcón antes de que se abriera, han forcejeado con los ediles abertzales y les han retirado la bandera vasca antes de que la pudieran desplegar. «Como siempre algunos quieren imponer en la fachada del Ayuntamiento símbolos que no son propios de Navarra», ha señalado el alcalde, Enrique Maya (Navarra Suma). Por su parte, el portavoz de EH Bildu, Joseba Asirón, ha reprochado al alcalde:”¿Esta es la convivencia de la que hablas?”. Asirón considera que “había órdenes para impedirlo” y ha remarcado que el balcón donde se sitúan los ediles de su grupo “era el único que tenía presencia de Policía Municipal”. El exalcalde ha llamado, no obstante, a “unas fiestas tranquilas y en convivencia”. Por su parte, la portavoz de Geroa Bai, Itziar Gómez, ha comentado que «colocar la ikurriña es una manera de representar otra sensibilidad presente en la ciudad”.

Fuera del Ayuntamiento, miles de personas abarrotaban la plaza consistorial pese al calor de un sábado soleado con más de 30 grados. Minutos después de las 12.00, agentes municipales han abierto un pasillo entre la multitud para permitir que, ya dirigida por Vicent Egea, La Pamplonesa interpretara su primera pieza ya acompañada de su ciudad. Ha sonado Ánimo, pues y la fiesta seguirá hasta la medianoche del 14 de julio.

 

 




Fuente: El país

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