Uno de los 134 migrantes que lleva a bordo el ‘Open Arms’ en la cubierta del buque este viernes. En vídeo, mensaje de Óscar Camps, director del ‘Open Arms’, desde el barco. FRANCISCO GENTICO (efe) / epv

El ministro del Interior, Matteo Salvini, contrario al desembarco, ha accedido a que se evacuen a los menores que siguen a bordo del Open Arms, el barco bloqueado frente a las costas de la isla italiana de Lampedusa con 134 personas a bordo, como le pedía en una carta de este viernes del presidente del Consejo de Ministros, Giuseppe Conte, en la que conminaba al miembro de su Ejecutivo a autorizarlo, según recoge el diario La Repubblica. La tripulación acaba de recibir la comunicación de la operación de evacuación y se aprestan a comunicarla a bordo para garantizar la calma en el barco durante la operación, han informado miembros del equipo a EL PAÍS. Confían en que puedan evacuarlos a todos a lo largo del día. 

«Autorizo el desembarco de los menores muy a mi pesar», ha declarado Salvini, según recoge el rotativo italiano. «La elección es solo del primer ministro y supone un precedente peligroso», ha añadido el líder de la Liga Norte. 

La autorización llega cuando la situación en el Open Arms es extrema y está «fuera de control», según ha declarado esta mañana la tripulación. Cuando se cumplen 16 días a la espera de un puerto seguro donde desembarcar el equipo de la ONG española Proactiva Open Arms ha alertado de que se encuentra en «estado de necesidad» y que «ya no puede garantizar la seguridad de los inmigrantes a bordo». Después de haber realizado seis operaciones diferentes de evacuación en este tiempo, las condiciones sobre todo psicológicas de los migrantes cada vez son críticas.

El fundador de Open Arms, Òscar Camps, ha explicado a través de un vídeo en el que se aprecia el aumento de la tensión en la cubierta del barco español, que la situación es insostenible y que cada vez hay más «peleas constantes y discusiones». El psicólogo de la ONG Emergency, Alessandro di Benedetto, que se encuentra en la nave, explicó este viernes a este diario que la incertidumbre generalizada y las evacuaciones «a cuentagotas» han hecho que aumente el desconsuelo y la frustración del pasaje, lo que inevitablemente hace que se desencadenan situaciones de agresividad y confrontación.

Como han explicado fuentes de la organización, el buque no está preparado para mantener a tanta gente dentro y durante tanto tiempo. Además de los 134 inmigrantes, 19 miembros de la tripulación conviven en el barco. Tienen que compartir el escaso espacio disponible en cubierta, turnarse las zonas de sombra para resguardarse del sol abrasador que calienta el barco y compartir dos baños entre todos.

«Ni siquiera a un detenido se le puede tratar de esta manera y aquí nos mantienen retenidos contra nuestra voluntad», asegura Camps. Tras él, en las imágenes, se ve a un grupo de personas que discute, presas de la desesperación, mientras el capitán, Marc Reig, trata en vano de tranquilizarlas. «Se me caería la cara de vergüenza si yo fuera un líder político o un presidente de un Gobierno en estos momentos», añade el fundador de la ONG española.

Camps afirma que este viernes advirtieron de la situación al presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez; a la canciller alemana, Angela Merkel; al presidente francés, Emmanuel Macron; al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, y a las autoridades italianas. Les han trasladado que a partir de este sábado Open Arms no podía hacerse responsables de la seguridad de los inmigrantes a bordo y de la tripulación, que considera «secuestradas» en la nave.

El fundador de la ONG también señala que es imposible mantener la calma: «En cualquier momento se desata una acción colectiva y no podremos detenerla. Hay cien modos de auto lesionarse en un barco y cien maneras de suicidarse a bordo».

El equipo de voluntarios de la ONG advierte de que ya no tiene capacidad para controlar a todo el pasaje a bordo, por lo que exigen la evacuación inmediata de los inmigrantes y que se les preste asistencia. Camps ha hecho también un llamamiento directo a Pedro Sánchez y le ha pedido que proteja «los derechos de los ciudadanos españoles que tienen a su cargo la seguridad de 134 personas en un buque de bandera española que está secuestrado en aguas italianas».

La Fiscalía de Agrigento, que abrió este viernes una investigación por secuestro de personas, a petición de la ONG, está examinando todos los documentos relacionados con el Open Arms, incluida una comunicación enviada por la Guardia Costera, dependiente del ministerio de Transportes al Ministerio del Interior de Matteo Salvini, en la que pide «urgentemente» una solución y alega que «no hay impedimentos de ningún tipo para el desembarco». «En las próximas horas, es posible que podamos proceder a una inspección de Open Arms», señaló la Fiscalía. Una de las posibles actuaciones que baraja la fiscalía es la incautación del barco para conducirlo a puerto y forzar el desembarco, como ha hecho en otras ocasiones similares de bloqueo.




Fuente: El Pais

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