Edmundo Bal, presentado el sábado por Albert Rivera como uno de sus fichajes estrella para las elecciones del 28-A –será el número cuatro por Madrid–, fue destituido en noviembre como jefe del departamento Penal de la Abogacía del Estado, tras 16 años en el cargo, por el Ejecutivo de Pedro Sánchez al no firmar el escrito de acusación que pedía delitos de sedición y no de rebelión a los líderes del 1-O.

Así lo recordó Bal en el acto de presentación en Madrid de su candidatura y así se lo reprochó ayer Rivera al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a la ministra de Justicia, María Dolores Delgado. “Deben dar la cara y explicaciones públicas de si fue así, ya que sería muy grave”, dijo el presidente de Cs, quien señaló: “No puede ser que el presidente esté pidiendo a un abogado del Estado que retire pruebas para favorecer a sus socios separatistas”.






Edmundo Bal

Un fichaje para presionar al Gobierno y defenderse de los ataques de PP y Vox

Rivera quiere aprovechar el golpe de efecto por el fichaje de Bal para, por un lado, presionar al Gobierno socialista por su estrategia respecto al independentismo, y, por otro, defenderse de los ataques por parte de PP y Vox que califican a Cs de “blando” y de estar pensando en un pacto con los socialistas el 28-A. “Sánchez es el chollo de los separatistas, incluso ha utilizado en este caso las instituciones del Estado para ir en contra del Estado”, insistió Albert Rivera.

Al mismo tiempo, Bal se estrenó en los medios con una entrevista en Onda Cero en la que aseguró que con su salto a la política no busca ningún tipo de venganza con el PSOE, recordando en este sentido que desde noviembre del 2018, apartado ya del cargo, siguió trabajando y evitó la polémica mediática.

Bal recuerda que fue cesado por negarse a firmar el escrito de acusación
(Fernando Alvarado / EFE)






Preguntado por el episodio de su destitución, Bal relató que él estuvo siguiendo día a día el proceso de instrucción dirigido por Pablo Llarena, lo que le permitió conocer al detalle las pruebas y declaraciones de imputados y testigos.

“Cuando tú has visto unos hechos, que el juez también ha visto en la instrucción, y te dicen que no puedes ponerlos en el escrito de acusación, que pases por encima de ellos… Yo obedezco, pero ese escrito ya no es mío”, explicó sobre el hecho de no rubricar la acusación de la Abogacía del Estado.

“Al cabo de 20 días me citan y me dicen que me cesan porque no firmaba ese escrito de acusación. En los periódicos me acusaban de desobediente, pero lo único que hice fue no firmar un escrito que no era mío”, declaró Bal.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: