Ciudadanos ha reunido este domingo frente a la sede del Palau de la Generalitat en Barcelona a más de un millar de simpatizantes en un acto protagonizado por Albert Rivera para protestar contra los disturbios tras la sentencia del procés.  El líder de Cs, subido a una pequeña tarima en el centro de la Plaza de Sant Jaume, ha reclamado al Gobierno de Pedro Sánchez que proteja a los ciudadanos de los incidentes. Rivera ha cargado con máxima dureza contra el independentismo catalán. «Quiero ser el presidente del Gobierno para proteger a las familias españolas y meter en la cárcel a quienes intenten romper nuestro país», ha afirmado. «No hay fuego, barricada, adoquín, bola de acero, mentira, señalamiento, amenaza, que pueda frenar la ilusión de un proyecto como España», ha proclamado también. «Y cuando lo intenten, acabarán en la cárcel».

Fuentes de Ciudadanos han explicado después que la afirmación de que quiere ser el presidente que encarcele a quienes traten de independizar a Cataluña de España se refería a que un Gobierno puede denunciar a aquellos que actúen «contra el Estado», por ejemplo, instando a la Fiscalía a que denuncie. Pero no quería decir lo que ha expresado en su literalidad, porque un presidente del Gobierno no puede ordenar el encarcelamiento de nadie.

Ondeando banderas catalanas, españolas y europeas los simpatizantes de Ciudadanos han llenado la plaza, aunque no estaba a rebosar. La Guardia Urbana ha cifrado los asistentes en 1.700. La concentración, después de una semana de graves disturbios en Barcelona, se ha desarrollado con total normalidad, sin ningún incidente, y tampoco con una excesiva presencia policial. Rivera ha estado acompañado de Inés Arrimadas, cabeza de lista por Barcelona para el 10 de noviembre, y Lorena Roldán, líder del partido en Cataluña. Los tres vestían una camiseta con el logo del partido, un corazón con las tres banderas, que también serigrafiaba una gran lona que han desplegado los militantes frente a la sede del Palau. Rivera, al final, ha alzado también desde la tarima con los brazos en cruz la bandera catalana y la española, en una imagen que buscaba cierta épica.

El discurso de Rivera se ha centrado en la seguridad después de los incidentes violentos toda la semana en Barcelona, que ayer, en la sexta noche de protestas, remitieron en su intensidad. El líder de Cs ha reclamado al Gobierno que proteja a los «débiles» en los disturbios, entre los que ha englobado a las familias, los trabajadores, los periodistas agredidos y también a la policía. «¡Viva la policía, viva la Guardia Civil y viva los Mossos d’Esquadra!», ha clamado. «Las calles son de todos, también son nuestras», ha subrayado como respuesta a uno de los lemas que se corean estos días en las manifestaciones, Els carrers seràn sempre nostres (las calles serán siempre nuestras). En los últimos días, el partido ha pedido el envío de más agentes a Barcelona para ayudar a los 17.000 Mossos. Rivera insiste también en cesar a Quim Torra con el artículo 155 de la Constitución.

Aunque Rivera no ha sido muy explícito en las críticas a Pedro Sánchez —ese papel se lo ha reservado a Arrimadas y Roldán— el destinatario principal de sus reproches era el Gobierno socialista, por no asegurar, a su juicio, la seguridad en Cataluña. «¿Dónde está Pedro Sánchez?», se ha preguntado Inés Arrimadas. Roldán ha sacado a relucir el papel del PSC en la moción de censura a Quim Torra hace un par de semanas, en la que se abstuvo. «¿Sabéis quien no estuvo a la altura? El señor Iceta, el PSOE. Como siempre, el PSOE fallando a los ciudadanos». El acto ha tenido aire electoral, con apelaciones al voto para las elecciones generales de dentro de tres semanas. «Parece imposible superar esta larga noche del procés. Pero os prometo que lo vamos a conseguir. El primer paso es que un catalán que ha luchado contra el nacionalismo sea el próximo presidente del Gobierno. ¡A votar todos el 10 de noviembre!», ha pedido Arrimadas.

El otro mensaje fuerte de las palabras de Rivera tenía que ver con la defensa de que Cataluña es una parte esencial de España y reivindicar su especial legitimidad para defender un proyecto de unidad, como barcelonés de origen. «Me siento orgulloso de haber nacido en esta ciudad y ser catalán. No hay nada más español que ser catalán y español», ha afirmado Rivera, que lleva más de una década como presidente de un partido cuyo leit motiv es la oposición al nacionalismo catalán y que es la primera fuerza en el Parlament. «¡Visca Cataluña y viva España!», ha cerrado el discurso.

El lema de la concentración, Basta ya. Justicia y convivencia, tiene resonancias en la plataforma Basta ya que promovieron a finales de los 90 intelectuales y víctimas de ETA para protestar contra el terrorismo etarra. Entre ellos el filósofo Fernando Savater, que hoy cierra la lista electoral de Ciudadanos por Madrid para el 10-N. Ciudadanos ha movilizado al partido para la asistencia a esta convocatoria, con la que se quería reivindicar a la formación como la que originariamente ha luchado contra el independentismo catalán, ahora que Cataluña vuelve a ser tema central de la precampaña y mientras todas las encuestas les sitúan en una brusca caída de sus expectativas electorales. Los cargos públicos y el personal laboral tenían orden de asistir, y Cs ha dispuesto autocares procedentes de toda la comunidad.




Fuente: El Pais

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