La ciencia ha desaparecido de lo más alto del escalafón de la Comisión Europea. También la educación. Ambas competencias pasarán a una sola comisaria, la búlgara Mariya Gabriel, cuya cartera llevará el nombre de Innovación y Juventud.

Este cambio en el ejecutivo europeo de Ursula von der Leyen ha indignado a la comunidad científica, que ve tras este gesto un ninguneo de la investigación científica y su importancia para el desarrollo económico y para aportar datos y soluciones frente al cambio climático, dos temas prioritarios para el nuevo Ejecutivo.

La decisión de Von der Leyen “enfatiza la rentabilidad económica (innovación) y olvida su base, que es la educación y la investigación”, denuncia una carta abierta que lideran investigadores de varios países, incluida España, así como 17 premios Nobel. La misiva, dirigida a Von der Leyen y al presidente del Parlamento Europeo, David Maria Sassoli añade: “queremos recordarle al público y a los políticos que sin educación e investigación no puede existir la base para la innovación en Europa ni podremos garantizar un buen nivel de vida para los europeos en un contexto de fiera competencia global”. Los firmantes exigen que el título oficial de Gabriel incluya la educación y la investigación como viene siendo habitual en los ejecutivos anteriores. Los nuevos cargos del ejecutivo deben ser refrendados por el Parlamento Europeo en las próximas semanas, por lo que aún sería posible la rectificación, consideran los firmantes.

La carta ha recibido el apoyo de presidentes y vicepresidentes de Sociedades Científicas de toda Europa y altos representantes de grandes organismos públicos de investigación, incluido el vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Jesús Marco, así como la presidenta de las sociedades científicas españolas, Perla Wahnón. Destaca también la firma de dos de los tres vicepresidentes del Consejo Europeo de Investigación, una prestigiosa institución dependiente de la Comisión cuyas becas de investigación están consideradas entre las más competitivas y prestigiosas del mundo. Más de 6.000 investigadores de toda Europa han respaldado la iniciativa.

En su carta a la nueva comisaria, Von der Leyen enfatiza que la investigación, la educación y la innovación “son claves para la competitividad y para la transición hacia una economía neutral en emisiones contaminantes y la nueva era digital”. Además especifica que una de sus principales competencias debe ser la de buscar un acuerdo “rápido” para implementar Horizonte Europa, el nuevo programa de investigación para los próximos cinco años que cuenta con una financiación de unos 100.000 millones de euros.

“Una cartera es mucho más que un nombre”, explica una portavoz del ejecutivo comunitario. “La investigación sigue siendo un tema central en la comisión de Von der Leyen”, añade, pero parece cerrar la puerta a que el título cambie. “Examinaremos todos los argumentos que se planteen más allá de los títulos de los comisarios. De momento no habrá una decisión rápida”.

“Omitir de las atribuciones de la nueva comisaria la investigación y la educación de los más alto del escalafón les quita importancia, no nos parece serio que Von der Leyen haya tomado esta decisión”, explica Wahnón, presidenta de la COSCE. “No recordamos que esto haya sucedido nunca”, clama Antonio Pich, investigador de la Universidad de Valencia y promotor de la iniciativa junto a colegas de Francia, Italia, Alemania y Noruega. Los impulsores temen que este sea el primer paso hacia golpes más drásticos. “Siempre que estas dos áreas dejan de estar reconocidas al más alto nivel, los recortes suelen ser automáticos”, resalta.

Otros expertos no comparten este pesimismo. Jorge Barrero, director general de la Fundación Cotec para la Innovación, señala que “puede resultar desconcertante que aparezcan unos términos y se pierdan otros, pero no parece muy científico centrarse en las etiquetas”. “Si analizamos la carta misional que define el mandato del presidente a cada comisario se percibe una apuesta por la ciencia clara. Además se abre la oportunidad de ligar ésta a la educación, en particular la universitaria, que es lo tradicional en los ministerios y consejerías en España. Más allá de esa carta y de especulaciones de los críticos, a los optimistas nos toca esperar y evaluar compromisos y resultados, estaremos atentos”, añade.




Fuente: El país

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