Afortunadamente para el barcelonismo, los dos primeros partidos de Ernesto Valverde no determinaron su trayectoria en el banquillo azulgrana. Dos derrotas consecutivas (1-3 y 2-0) contra el Real Madrid, que se adjudicó la Supercopa de España del 2017 con Zidane al mando. El entrenador extremeño afronta hoy, también contra el rival eterno, su partido número 100 con el Barcelona después de una temporada y media en el cargo.

En este período el equipo ha firmado 67 victorias, 23 empates y 9 derrotas. En los cuatro partidos posteriores a las dos claudicaciones iniciales, el Barça no ha vuelto a perder contra el Madrid, dato significativo de la evolución del conjunto desde aquel verano convulso, marcado por la marcha de Neymar.






67 victorias, 23 empates y 9 derrotas

En su comparecencia previa al entrenamiento de ayer Valverde aseguró que no estaba al corriente de la efemérides. De sus 99 partidos con un saldo de 238 goles a favor y 80 en contra, del promedio del 67,7% de victorias que le han procurado una Liga, una Copa y una Supercopa. Tres títulos y grandes momentos, como el contundente 0-3 en el Bernabeu en el pasado campeonato o el 5-1 al Madrid de la presente temporada que precipitó la destitución de Lopetegui. En el expediente, un enorme lamparón, la debacle de Roma que ha disparado la codicia por la Champions hasta el punto de dejar en entredicho el interés por la Copa de Rey hasta que el torneo se puso serio con una remontada frente al Sevilla y el desafío que hoy culmina ante el Madrid.

Desde la discreción, la relati­vización de los problemas a menudo magnificados y un arduo trabajo táctico, aunque a veces incomprendido, Valverde ha transformado su deprimente debut en el banquillo del Camp Nou en una aventura prometedora. Respetado en el vestuario por su talente empático y admirado en los despachos por su compromiso y mano izquierda, el técnico ha reafirmado la permanencia en la próxima temporada y opta a seguir en la siguiente.


Arthur y Cillessen reciben el alta médica y entran en una convocatoria con 19 futbolistas

De nuevo el Barcelona ha cruzado el ecuador del curso aspirando a la triple corona pero el proyecto se someterá hoy a una prueba de fuego en el Bernabeu. “Es un partido definitivo. Uno de los dos va a llegar a la final y uno de los dos va a quedar fuera. Es un punto y seguido para un equipo y un punto y final para el otro. Nosotros queremos pasar y estamos preparados”, analiza Valverde. Es una opinión tan cargada de dramatismo como realista, aunque la puesta en escena del técnico no transmitiera sensaciones de tensión excesiva.





Al contrario. Valverde se desprendió del manual y se aventuró a soltar una carcajada al recordar la frase de Carvajal –“oigo el golpe desde 25 metros”– sobre el no penalti de Doukuré a Casemiro el pasado domingo. “No me digas que no fue una respuesta genial”, disparó el técnico restando trascendencia a una de las preocupaciones del barcelonismo en vísperas de este clásico: la influencia arbitral incluso con tecnología.

Racional perenne, Valverde descarta que los buenos resultados del Barça en terreno blanco influyan en el partido de hoy, que augura complicado para su equipo y entretenido para los aficionados. El 1-1 de la ida obliga a prescindir de la contemplación y acentuar la agresividad: “Tenemos que intentar ir a hacer daño al contrario. Además, partimos de la base de que si no marcamos no tenemos posibilidades de pasar”. Tener una final de Copa en la despensa –como el Barça en las últimas 5 temporadas– por lo que pueda ocurrir tiene un valor extraordinario, que se multiplica si es a costa del Madrid.

La gran diferencia respecto a la ida es que en el Camp Nou una lesión impidió la actuación al cien por cien de Messi, que salió en la segunda mitad. El argentino disputará su 40.º clásico, el 20.º en el Bernabeu, donde ha conseguido 10 victorias, 3 empates y 15 goles. El argentino proviene de una función inconmensurable en Sevilla, mientras el Madrid se alimenta del triunfo polémico en el campo del Levante. “Va a ser un partido en el que van a estar bien, van a estar fuertes. Es un clásico”.





Aunque es probable que no juegue hasta el clásico del sábado por la falta de rodaje, Arthur recibió ayer el alta médica y formará parte de la expedición de 19 futbolistas que hoy viajará a Madrid. Valverde recupera también a Cillessen, portero titular de la Copa. El técnico mantuvo la incógnita sobre la formación y el dispositivo táctico que presentará, si bien enumeró las diferentes posibilidades de que dispone, especialmente en el centro del campo.








Fuente: LA Vanguardia

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