El aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas ha comenzado a reabrir «gradualmente» sus pistas a las 14.15 horas tras haber permanecido cerrado su espacio aéreo por la presencia de drones no autorizados en las inmediaciones del recinto aeroportuario, según ha confirmado el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Enaire, el organismo oficial del control aéreo, indicó primero que se estaban produciendo demoras en el aeropuerto de Madrid-Barajas, aunque poco después Transportes confirmó el cierre del espacio aéreo.

Según los primeros datos de que se disponen, en el transcurso de esta mañana dos pilotos han notificado el avistamiento de unos drones, por lo que se ha activado un procedimiento de desvío masivo de aviones, denominado Rate 0, que impide el despegue y aterrizaje de aviones en el aeropuerto, informaron en fuentes de Enaire.

De esta forma, los aviones que se dirigen al aeródromo madrileño desde las 12.40 están siendo redirigidos a otros aeropuertos, y se han suspendido los despegues. Por su parte, los controladores aéreos han asegurado que se están autorizando aproximaciones a una pista (32L) y con mayor espaciamiento del habitual.La alerta estaba prevista que se mantuviera en principio hasta las 14.40 horas, según el Ministerio de Transportes.

A las 14.00 horas, habían sido confirmados los desvíos de 22 vuelos que iban a aterrizar en Barajas, según Aena. De ellos, al menos siete vuelos han sido desviados a Valencia, tres a Barcelona, otros dos a Alicante, dos a Valladolid y tres vuelos han sido trasladados a Zaragoza.

Agentes de la Guardia Civil han desplegado un dispositivo especial en los alrededores del aeropuerto de Madrid para localizar a los responsbales del vuelo de los drones.

Normativa

El Real Decreto 1036/2017 de 15 de diciembre que regula la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto, establece que la distancia mínima a la que se puede volar un dron autorizado es “de 8 kilómetros respecto del punto de referencia de cualquier aeropuerto o aeródromo y la misma distancia respecto de los ejes de las pistas y su prolongación, en ambas cabeceras, hasta una distancia de 6 kilómetros contados a partir del umbral en sentido de alejamiento de la pista”.

Esta distancia mínima se puede incluso reducir cuando así se haya acordado con el gestor aeroportuario o responsable de la infraestructura, y, si lo hubiera, con el proveedor de servicios de tránsito aéreo de aeródromo, y la operación se ajustará a lo establecido por éstos en el correspondiente procedimiento de coordinación.

Las infracciones por incumplir la normativa son muy fuertes como ha recordado esta mañana la  Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Transportes . “Volar drones en las proximidades de un aeropuerto es una infracción grave y las sanciones pueden alcanzar los 90.000 euros”, ha señalado en un mensaje en Twitter.




Fuente: El Pais

A %d blogueros les gusta esto: