Uncategorized

Rayland Baxter, completamente despierto


Aquí hay un enorme compositor. La mayor parte de los «singer songwriter» americanos darían cualquier cosa por haber compuesto una sola de las canciones del tercer disco de Rayland Baxter, «Wide Awake», que el músico de Nashville presenta en Barcelona (hoy) y Madrid (mañana). Canciones, que como cuenta el estadounidense, surgen del aislamiento al que se sometió, cual Thoreau, en una fábrica antigua de gomas elásticas de Kentucky, donde un amigo había instalado un estudio de grabación. Durmiendo en un colchón, en ese aislamiento elegido, «las ideas salieron como en una cascada», explica al teléfono Baxter. «Pero no fue la soledad lo que me hizo conectar, sino los últimos diez años de mi vida, en los que he encontrado el propósito, el de ser un cantante, un músico, un escritor. Eso es lo que quiero ser y he averiguado que mientras siga así estaré despierto. Si mi carrera termina mañana, diré que todo tiene sentido y que he sido capaz de decir algo. Al final, puedes usar unos colores u otros pero todos los artistas buscan su voz, un estilo, una manera de hablarle al mundo. Yo no sé si tanto, pero al menos he conseguido hablarle a quien escucha», señala Baxter.

En el corte que abre el disco, como la introducción a su universo, canta al «extraño sueño americano», a la perversión de lo que se suponía que iba a ser el futuro. «Vivimos un tiempo extraño para un ser humano. Estamos entrenados para protegernos consiguiendo lo que quieres individualmente. Para convertirte en un ser humano promedio es lo que tienes que hacer, lo que te han enseñado. Que le jodan al mundo y a los demás. Somos egoístas por educación. ¿Sabes? La experiencia más fuerte no la dan la música o la droga o el sexo, sino olvidarnos de nuestro ego, ser generosos. Esa es la mayor sensación. El problema es que, como te advierten, si eres generoso, puedes perder esa carrera en que nos hacen competir», explica. Ejemplos de esa avaricia hay varios en el disco, como «Casanova», que no se trata de un moderno seductor, sino de la experiencia del compositor como deudor de un banco, al que tuvo que acudir para poder pagarse sus estudios en la universidad. «Me llamaban ocho veces al día y creo que tardé siete años más de la cuenta en devolver el dinero», comenta el músico.

Un hombre romántico

Sin embargo, el disco guarda una hermosa canción triste para su clímax, «Without You». «Yo soy un hombre muy romántico. Creo que se puede dar una vivencia real y maravillosa. Es auténtica, aunque haya quien me diga que en realidad no es más que un cliché. Pero yo creo en eso y lo he disfrutado, y lo sigo buscando. Quizás sea un bobo por ello», dice Baxter. Sin embargo, la visión de ese tema no es solo el flechazo: «Esa es la historia de cualquiera que rompe una relación, da igual quien sea, si hombre o mujer, pero al que toma la decisión siempre le ocurre que, por unos días o semanas, uno está contento y feliz de haber dado el paso y de ver la vida mucho mejor. Sin embargo, en todas las historias hay un giro en el que, ”¡ay!, me siento solo, me duele todo”, y mi ex está ahí fuera pasándolo fenomenal. Y entonces eres tú el que está hecho un asco, esas son las fases. En el fondo, nada es nada sin amor, y cuando ella no te necesita, te duele».

u. fuente –

quí hay un enorme compositor. La mayor parte de los «singer songwriter» americanos darían cualquier cosa por haber compuesto una sola de las canciones del tercer disco de Rayland Baxter, «Wide Awake», que el músico de Nashville presenta en Barcelona (hoy) y Madrid (mañana). Canciones, que como cuenta el estadounidense, surgen del aislamiento al que se sometió, cual Thoreau, en una fábrica antigua de gomas elásticas de Kentucky, donde un amigo había instalado un estudio de grabación. Durmiendo en un colchón, en ese aislamiento elegido, «las ideas salieron como en una cascada», explica al teléfono Baxter. «Pero no fue la soledad lo que me hizo conectar, sino los últimos diez años de mi vida, en los que he encontrado el propósito, el de ser un cantante, un músico, un escritor. Eso es lo que quiero ser y he averiguado que mientras siga así estaré despierto. Si mi carrera termina mañana, diré que todo tiene sentido y que he sido capaz de decir algo. Al final, puedes usar unos colores u otros pero todos los artistas buscan su voz, un estilo, una manera de hablarle al mundo. Yo no sé si tanto, pero al menos he conseguido hablarle a quien escucha», señala Baxter.

En el corte que abre el disco, como la introducción a su universo, canta al «extraño sueño americano», a la perversión de lo que se suponía que iba a ser el futuro. «Vivimos un tiempo extraño para un ser humano. Estamos entrenados para protegernos consiguiendo lo que quieres individualmente. Para convertirte en un ser humano promedio es lo que tienes que hacer, lo que te han enseñado. Que le jodan al mundo y a los demás. Somos egoístas por educación. ¿Sabes? La experiencia más fuerte no la dan la música o la droga o el sexo, sino olvidarnos de nuestro ego, ser generosos. Esa es la mayor sensación. El problema es que, como te advierten, si eres generoso, puedes perder esa carrera en que nos hacen competir», explica. Ejemplos de esa avaricia hay varios en el disco, como «Casanova», que no se trata de un moderno seductor, sino de la experiencia del compositor como deudor de un banco, al que tuvo que acudir para poder pagarse sus estudios en la universidad. «Me llamaban ocho veces al día y creo que tardé siete años más de la cuenta en devolver el dinero», comenta el músico.

Un hombre romántico

Sin embargo, el disco guarda una hermosa canción triste para su clímax, «Without You». «Yo soy un hombre muy romántico. Creo que se puede dar una vivencia real y maravillosa. Es auténtica, aunque haya quien me diga que en realidad no es más que un cliché. Pero yo creo en eso y lo he disfrutado, y lo sigo buscando. Quizás sea un bobo por ello», dice Baxter. Sin embargo, la visión de ese tema no es solo el flechazo: «Esa es la historia de cualquiera que rompe una relación, da igual quien sea, si hombre o mujer, pero al que toma la decisión siempre le ocurre que, por unos días o semanas, uno está contento y feliz de haber dado el paso y de ver la vida mucho mejor. Sin embargo, en todas las historias hay un giro en el que, ”¡ay!, me siento solo, me duele todo”, y mi ex está ahí fuera pasándolo fenomenal. Y entonces eres tú el que está hecho un asco, esas son las fases. En el fondo, nada es nada sin amor, y cuando ella no te necesita, te duele».

De casta le viene al músico

Rayland es un gran músico con gen dominante. Es hijo de Bucky Baxter, virtuoso del «pedal steel» (un tipo de guitarra) que ha tocado para R.E.M., Bob Dylan, Ryan Adams, y Steve Earle, entre otros.

Dónde: Sala 0. Plaza del Callao, 4. Madrid.

Cuándo: mañana, 21:30 horas.

Cuánto: 18 euros.




Fuente: La razon

Comentar

Click here to post a comment