María Teresa Campuzano (Madrid, 55 años) es la presidenta vitalicia de la Asociación Amigos de la Capa. Tiene un bufete de abogados en Cuzco, dos hijos mellizos y nada menos que 11 capas castellanas.

Hizo de su capa un sayo.

(Ríe) Soy una enamorada de las tradiciones de Madrid. Tengo una colección de organillos, de barquilleras. Me enamoré de las capas cuando pasé de niña por el escaparate de la tienda de Capas Seseña (Calle de la cruz, 23).

Tendrá más de una.

¡Once! Y mis hijos mellizos, de 20 años, ya tienen tres. He comprado hasta en subastas. Soy una loca de las capas. Todas las amigas me dicen pero qué bonitas que son. Siempre me las piden cuando se visten de noche porque ¿qué te vas a poner cuando hace frío? Pues una capa.

Lógico.

Yo me las pongo a diario. No la española al uso, que también, sino una capelina combinada con unos vaqueros. Reivindicamos el uso de la capa todos los días.

Qué mundo este.

Cuestan entre 800 o 900 euros. La de Seseña, que es la buena. Pero también hay por otros precios. Hay gente, incluso, que las hace a mano. La mejor lana es la de Béjar (Salamanca). Se van allí y compran el paño de lana. Te puede caer un cubo de agua en la capa que no pasa nada.

¿Las lleva a la tintorería?

(Ríe) ¡Claro! El terciopelo se desgasta, la usamos mucho.

¿Tienen sede?

¡Qué va! Esto es una asociación romántica. Nos lo han ofrecido pero no queremos. No tenemos ni cuotas. Nos encanta no tener dinero. ¿Por qué? Porque nos da la gana. Nosotros nos reunimos en bares y tabernas con amigos. Vamos a conferencias, tertulias, exposiciones…

¿De qué hablan los capistas?

De todo. De la vida de la ciudad, de temas culturales. Nosotros abrimos la temporada de la capa en noviembre y la terminamos en mayo. Teóricamente es hasta abril, pero como nuestro patrón es San Isidro, pues ese día también salimos con ella.

Hasta el 40 de mayo no te quites la capa.

(Ríe) Nos torramos con el calor, pero hay que salir con ella. Celebramos una misa en la catedral y todos juntos bajamos con la capa por la calle Bailén.

Qué maravilla.

Somos casi 800 en la asociación. La gente se queda impactada. Hay más hombres que mujeres, de todas las edades, pero ahora están entrando mucha gente de los 50. Nos lo pasamos muy bien.

¿Sois muchos en España?

Sí, la primera asociación que se creó fue esta. Nos reunimos una vez al año. Este año es en Sevilla. El año pasado fue en Salamanca. Le impusimos la capa al rector de la Universidad y nos dijo que la llevaría a diario. ¡Le encantó!

¿Qué dicen los guiris cuando les ven?

(Ríe) Les chifla. Pero hay que explicárselo. Hay mucho extranjero que viene a Madrid y se compra capas. Sobre todo alemanes e italianos.

¿Y Ramón García, qué opina?

(Ríe) Todavía no ha venido con nosotros, pero hay gente que le conoce.

Es uno de los más famosos.

¡No te creas! El Rey Juan Carlos tiene capa, ¿eh? Es socio de la asociación.

Qué monárquicos.

Somos liberales. Lo que nos une es la capa y la tradición.

Y los toros.

¡Claro! Ahora me voy a Las Ventas. Al tendido siete. He ido en capa algunas veces, como al Bernabéu, que soy socia del fondo sur.

Cuando en el Bernabéu no había calefacción, la capa.

(Ríe) Voy con mis hijos. Hay mucha gente del fondo sur que se ha sumado a la asociación.

¿Cómo la nombraron presidenta?

Pues el anterior presidente Rafael Florez me dijo a los 90 años: ‘Mira Teresa, no esperéis a que yo fallezca. Este cargo es vitalicio. Soy un feminista convencido y creo que es el momento de que entre una mujer’.

A veces los héroes llevan capa.

(Ríe) Las personas que se atreven a llevarla tienen mucha seguridad. Pisan fuerte en la vida. La capa te da una impronta. La filosofía del capista es compartir y compartir. ¡Y tomar vinos!

¿Es distinta la capa de la mujer que la del hombre?

La capa de la mujer tiene menos vuelo y es más pequeña para que pese menos. 

¿Tienen grupo de WhatsApp?

Sí, claro. Lo llevo yo. Se llama Amigos de la Capa. Aquí comentamos las conferencias y exposiciones a los que podríamos asistir. También tenemos una página en Facebook. Lo único que no tenemos es Twitter e Instagram.

Cuando le llame San Pedro irá con capa…

(Ríe) ¡Claro! Quiero que me entierren con capa, como a Picasso.

El origen de la asociación

El escritor y cronista de la Villa Antonio Velasco Zazo, leyó el 24 de febrero de 1928 un en Unión Radio (Cadena SER). Versaba sobre la Capa, cuyo uso, según cuenta la web de la asociación, estaba en peligro de quedarse “como una prenda exclusivamente de carnaval”.Además de la asociación de Madrid, existen en Sevilla, Córdoba, Salamanca, Béjar, Medina del Campo o Valladolid. El patrón de todas ellas es San Martín de Tours, cuyo santo es el 11 de noviembre. En Madrid, además, es patrona la Virgen de la Almudena desde 1998.

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Fuente: El Pais

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