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Quién ganará en Francia: los sondeos dan un 2% de probabilidades a Le Pen | Internacional


Los franceses votan este domingo para elegir al presidente de la república. El favorito es Emmanuel Macron, pero ¿qué probabilidad hay de una victoria de Marine Le Pen? Para calcularlo he construido un modelo estadístico parecido al que usé para predecir la primera vuelta. El modelo agrega 110 encuestas y considera su imprecisión para hacer 15.000 simulaciones.

El gráfico anterior muestra la evolución de los sondeos. En todos los publicados gana el candidato centrista. Macron tiene una ventaja de 22 ó 23 puntos sobre Le Pen. A partir de estos datos, el modelo puede estimar las opciones de victoria de cada candidato (ver metodología al final). Los resultados son claros: Macron gana con una probabilidad del 98% y Le Pen con el 2%. 

Sabemos que las encuestas no son exactas. Lo normal es que cometan errores de 2 ó 3 puntos, y no es muy raro que se desvíen en 6 ó 7. Pero Le Pen necesita más. Por eso tiene pocas opciones en términos estadísticos. 

Se está diciendo estos días que la ultraderechista podría sorprender como el Brexit o Trump. Pero su situación es más complicada. El Brexit sólo estaba 4 puntos abajo en las encuestas y Trump apenas tres. Le Pen puede ganar, pero necesita un vuelco de otro nivel. En realidad, el problema es que ni el Brexit ni Trump debieron sorprendernos tanto. 

Las opciones de Le Pen mejoran si preguntamos en los mercados de apuestas. Antes de la primera vuelta los apostadores desconfiaban de los sondeos y daban a Le Pen un 22% de opciones de ser presidenta. La primera vuelta les quitó parte de razón: la candidata del Frente Nacional se quedó por debajo de las expectativas y las encuestas fueron precisas. Ahora los apostadores han corregido y su pronóstico es más parecido a los sondeos: creen que Le Pen tiene un 7-8% de probabilidades de acabar siendo la próxima presidenta.

Metodología. El modelo estima los votos que obtendrá cada candidato y calcula con qué probabilidad estarán en la segunda vuelta. Utiliza docenas de sondeos e históricos de resultados para hacer 15.000 simulaciones de las elecciones. Es similar a los modelos que he usado antes en las elecciones del 26J, las holandesas este año, en País Vasco y Galicia. El modelo funciona en tres pasos: 1) agregar y promediar las encuestas, 2) incorporar el error de las encuestas en el pasado, y 3) simular 15.000 elecciones para calcular la probabilidad de los distintos resultados.

Paso 1. Agregar y promediar todas las encuestas de 2017. Los datos los tomo de Depuis1958 y Wikipedia. Hago un promedio de muchas encuestas para conseguir dos cosas: reducir el error de muestreo y hacer una «cocina» de consenso. El promedio está ponderado por fecha y tamaño de muestra.

Paso 2. Incorporar el error de las encuestas (incertidumbre). Este paso es fundamental para calcular probabilidades: necesito medir la precisión típica de un promedio de encuestas. Para eso uso el acierto histórico de las encuestas en las elecciones presidenciales en Francia desde 1965 (un RMSE de 3,5 puntos). He tomado los datos que recopilaron Will Jennings y Christopher Wlezien en un artículo académico. He incorporado la incertidumbre siendo conservador. He usado una distribución t de Student con un escalado tal que el 68% de los errores caen en el interval ±3,5 puntos. He dado 3,2 grados de libertad a la distribución para que tuviese curtosis y considerar así la posibilidad de errores extremos. Para ajustar el nivel de curtosis he tenido en cuenta los errores de los promedios de encuestas en 17 elecciones internacionales desde 2008.

Paso 3. Simular. El último paso consiste en ejecutar el modelo 15.000 veces. Cada iteración es una simulación de las elecciones con porcentajes de voto que varían según las distribuciones definidas en el paso anterior. Los resultados en esas simulaciones permiten calcular las probabilidades de que un candidato logre cierto número de votos, quede primero o segundo, etc.

¿Por qué encuestas? El modelo se basa por entero en encuestas. Existe la percepción de que los sondeos no son fiables, pero lo cierto es que a nivel nacional fallaron por pocos puntos incluso con Trump y con el Brexit. En otras elecciones recientes, como las holandesas o las de País Vasco y Galicia, dieron menos que hablar pero estuvieron acertados. Las encuestas raramente son perfectas, pero son capaces de predecir elecciones en términos probabilísticos. No existe una alternativa que haya demostrado mayor capacidad predictiva.




Fuente: El país

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