Ahora que estamos todos a punto de apuntarnos al gimnasio para no ir y convencidos de que haremos dieta, bueno es que tengamos en cuenta un mínimo de recomendaciones para que nuestra salud sexual, este año que empieza, sea todo lo buena que nos merecemos. Con que prestemos un mínimo de atención, podremos mejorar todo lo que ocurra en nuestra cama.

1.- Cambios en la rutina sexual.

La marca de productos sexuales Control ha elaborado un estudio sobre los propósitos sexuales que los españoles se plantean ante el año que empieza: el 87,3% admite, lo primero, querer probar cosas nuevas en la cama. La rutina sexual existe. Más del 75% cree que deben variar sus posturas sexuales, el 50% desea tener sexo en lugares públicos y cerca del 20% querrían tener sexo con la pareja de un amigo. Se anhela superar la media española de un polvo a la semana y el trío sigue siendo la fantasía sexual más extendida y menos practicada. Ya que queremos tanto a nuestra pareja planteémonos que quizás lo de repetir el mismo patrón amatorio no nos vale. Como con todo, nos aburrimos. Ya sea porque no nos sorprendemos o porque ya sabemos las reacciones que provocamos. «Los cambios en la rutina sexual son buenos siempre y cuando esos cambios agraden a ambos miembros de la pareja», determina Ana Lombardía, sexóloga. «Es normal que al principio todo sea pasión y mucho sexo, pero cuando eso pasa y las hormonas ya no están tan disparadas es cuando hay que trabajar el deseo de la pareja. Intentar que apetezca siempre es cosa de dos. Si solo uno se percata, algo va mal en esa relación. «No se trata de convencer a nuestra pareja de que nos acompañe por un mundo cargado de emociones nuevas. Muchos hombres acuden a las terapias de pareja con la intención de convencer a sus parejas de acudir a locales de intercambio, pero convencer no es el verbo más apropiado: «Se trata de sumar. De hablar qué cosas podrían apetecer por separado para encontrar lo que apetece juntos», matiza María Ramos, psicosexóloga experta en terapias para parejas abiertas.

2.- Masturbación.

La marca japonesa de productos sexuales TENGA hizo público este año un estudio por el cual nos enteramos de que los españoles somos los que más nos masturbamos del mundo. Para eso, entrevistó a 10.000 hombres y mujeres de nueve países y nos enteramos de que el 93% de los españoles, reconoció practicar el onanismo. Lo que no está tan claro es que nos masturbemos lo suficiente. Un 30% de los coreanos, japoneses y chinos reconocieron masturbarse, mínimo, una vez a la semana. En España, solo un 23% reconoció practicarlo, mínimo, una vez a la semana. Los beneficios de este acto son conocidos: aparte de lo que supone como autoconocimiento del cuerpo para explorar y conocer cómo alcanzamos el placer, la descarga de endorfinas es fundamental para una buena existencia. Las endorfinas son las únicas responsables de todo lo que tenga que ver con nuestro placer; son el analgésico natural que produce nuestro cuerpo e intervienen en la respuesta sexual. Pero si alguien le habla de esos estudios que, supuestamente, unen la eyaculación con la baja probabilidad de cáncer de próstata, sepan que los urólogos no lo tienen tan claro. NO hay evidencia científica de que a más eyaculaciones menos cáncer de próstata.

3.- Cuidado psicosexual.

Ya hemos hablado de los ejercicios buenos para la sexualidad masculina y cuáles son buenos para la sexualidad femenina, una vez que los conocemos, por favor, practiquemos. Pero a esto sumémosle, si ya queremos de verdad estar preparados para cuanto pudiera acontece en nuestra cama, el mínimo entrenamiento emocional para saber actuar. La autoestima es uno de los cimientos del ser humano; por eso debemos cuidarla y exigir que los que están con nosotros también la cuiden. «Una relación debe ser equilibrada por todas las partes», señala Fernando Villadangos, psicólogo clínico y sexólogo. «Del equilibrio y la satisfacción que reporte a ambas partes se sostendrá la calidad de la relación. Acumular parejas con las que no te une nada pero con las que satisfaces las ganas de sexo, solo sirve para el momento, pero no alimenta nada que pueda ser fructífero».

4.- Medicina sexual

La salud de nuestras arterías está íntimamente ligada a las erecciones. Y la hipertensión afecta directamente a la libido. Solo por esto deberíamos cuidarnos si tenemos previsto disfrutar de una vida sexual plena. Las recomendaciones de Javier Mayor de Castro, adjunto de Urología del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid son claras:  «Lo mejor que podemos hacer todos es dieta y ejercicio. Mantienes el peso y la glucosa y el colesterol a raya, pero los hombres diabéticos, por ejemplo, si toman su tratamiento y empiezan a distinguir que sufren gatillazos, deben acudir rápidamente a su médico: puede ser indicativo de un potente infarto de corazón en los próximos años».

Cuatro simples propósitos que, si los cumplimos, casi seguro que el año que viene lo bordamos.




Fuente: El Pais

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