Nueve meses después de que entraran en la cárcel, cinco de los 15 condenados por el caso de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia que tuvieron que ingresar en prisión para cumplir sus condenas han comenzado a disfrutar de un régimen de semilibertad. Se trata de José María de la Riva, Ángel Eugenio Gómez del Pulgar (ambos consejeros de la entidad financiera a propuesta del PSOE), Ruben Cruz Orive (IU) y los sindicalistas de UGT Gonzalo Martín Pascual y Miguel Ángel Abejón, según detallan a EL PAÍS fuentes jurídicas. Un portavoz de Instituciones Penitenciarias confirmó este lunes la información y recalcó que se trata de cinco decisiones “individuales” tomadas tras recibir sendas propuestas favorables en este sentido desde las Juntas de Tratamiento de las dos cárceles en las que estaban recluidos, las de Navalcarnero (Abejón y De la Riva) y Soto del Real (los tres restantes), ambas en la provincia de Madrid.

El paso al tercer grado ha supuesto que los cinco abandonen estas cárceles para pasar a Centros de Inserción Social (CIS), establecimientos dependientes de Instituciones Penitenciarias destinados a reclusos que cumplen condena en régimen de semilibertad. Solo deberán acudir a ellos a dormir de lunes a jueves. Además, como todos han cumplido ya un cuarto de sus condenas (De la Riva y Martín Pascual recibieron sendas penas de tres años, mientras que las de los otros tres eran de dos años y seis meses) también podrán solicitar permisos de hasta siete días de duración, que no podrán sumar más de 48 días en un año.

En los cinco casos, Prisiones ha tenido en cuenta que habían devuelto el dinero malgastado con las tarjetas black. Sigue así la línea que marcó el Tribunal Supremo en el fallo que en octubre pasado hizo firmes las condenas. Los magistrados aplicaron entonces sustanciales reducciones de pena a 35 de los 36 condenados que repusieron aquellas cantidades antes del juicio —únicamente no lo hizo con Rato al considerar que mantuvo y extendió el fraude al llegar a la presidencia de la entidad—, lo que les permitió evitar la cárcel.

Permanecen en prisión en régimen ordinario los otros 10 condenados. De ellos, en al menos dos casos, cuyas identidades no han trascendido, las cárceles también han propuesto la semilibertad, pero Instituciones Penitenciarias aún no se ha pronunciado. En otro caso, el rechazo de la cárcel a proponer su paso al tercer grado ha sido recurrido por el afectado ante el Juez de Vigilancia Penitenciaria. Para los siete restantes, Prisiones ha optado por mantenerlos en su situación actual, en la cual podrán solicitar permisos de salida cuando cumplan un cuarto de la pena. Todos están recluidos desde el principio en los llamados módulos de respeto, espacios dentro de la cárcel destinados a acoger a presos poco conflictivos que se comprometen a cumplir unas normas de convivencia, repartirse tareas y autogestionar sus conflictos.

Entre ellos hay cuatro presos con condenas similares a los que ahora han accedido a la semilibertad. Se trata de Rodolfo Benito (tres años), Antonio del Rey, Javier de Miguel y Francisco José Pérez (dos años y seis meses), todos ellos recluidos en la cárcel de Navalcarnero. De ellos, Del Rey, antiguo dirigente de CC OO, ya intentó sin éxito obtener la semilibertad nada más ingresar en prisión el pasado 15 de octubre. Lo hizo presentándose directamente, no a una prisión, sino en el CIS Victoria Kent, situado en la ciudad de Madrid. La dirección del centro lo rechazó y lo envió a la cárcel de Navalcarnero, donde permanece desde entonces.




Fuente: El Pais

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