Salud

Primer equipo en España que eleva la detección del cáncer de mama


Encontrar lesiones en una mama densa no es una tarea sencilla. Antonio Ramírez Aguilar, médico radiólogo especializado en mama, que actualmente ejerce en la clínica Hospital de Día Pío XII de Madrid, cuenta en sus instalaciones con el primer ABUS (por sus siglas en inglés que responden a sistema automatizado de ecográfico de la mama densa). «A diferencia de una ecografía convencional, constituye una técnica que emplea el mismo sistema que ésta, pero automatiza la labor del médico-radiólogo. Cuando hacemos una ecografía de manera estándar vamos siguiendo un protocolo de estudio frente a la máquina que lee el 100% de la mama de manera automática. Adquiere un volumen completo de todo el órgano, que luego nosotros, en la estación de trabajo, podemos analizar milímetro a milímetro. Esto en la ecografía convencional es imposible», detalla Ramírez.

Este radiólogo subraya que no se trata de una técnica de sustitución, sino complementaria. «Lo que hace es aumentar la capacidad de diagnóstico de la mamografía. Cuando vemos una lesión en una mamografía o vemos un mama muy densa en este sistema vemos lesiones de hasta un milímetro con lo cuál podemos, dependiendo del hallazgo, proponer una biopsia, ver si es benigno, proponer un estudio a corto plazo… Su precisión hace que aunque haya un nódulo de tres o cuatro centímetros es imposible que tras de él se oculten otras lesiones más pequeñas, que de otra forma no se verían».

¿Cómo?

Ramírez explica que «lo que hace es leer tridimensionalmente todo el volumen de la mama. La idea de la máquina nace con la idea de enfocarse en las mamas densas, se denomina estudio de la mama densa, que supone más del 55% de las mujeres, dentro de la nueva clasificación actual. Que son las que claramente se podrían beneficiar de esta técnica». Además, explica que «lo bueno que tiene es que no es humano dependiente, porque es un sistema de diagnóstico computerizado como lo es el TAC o la resonancia, y adquiere el volumen de toda la mama y después es nuestro trabajo el coger poco a poco revisar milímetro a milímetro hasta ver si tenemos una imagen sospechosa que nos lleve a tomar decisiones».

Comercialmente es el primer equipo que ha aterrizado en nuestro país en la actualidad, «aunque hay pedidos montones, pero de momento este año tendremos la exclusiva», subraya Martínez. En EEUU hay más de 25.000 máquinas ya, en Alemania y en Italia –el primero que llegó fue al centro médico de la Juventus, apunta el doctor Ramírez–, Grecia… «Nosotros en los dos meses que llevamos con ella ya hemos estudiado a más de 200 pacientes».

Indicaciones

De momento no está indicada para prueba rutinaria, pero «quizás tarde o temprano se use como tal, y podría venir a sustituir a la ecografía convencional por completo en una población concreta, como es la mujer con riesgo y mama densa, así como aquellas que tengan una nodularidad singular. Porque al final es un estudio infinitamente más completo».

Para conseguir toda la información que recoge, resulta lógico que emplee más tiempo. «Dado que se hace una lectura por cuadrantes, se precisan unos 20 minutos por mama, no es lo mismo que una ecografía convencional que en total no son más de 10 minutos casi en total», manifiesta Ramírez.

También estaría indicado en la monitorización de tratamientos. «No tengo toda la experiencia que a mí me gustaría en este terreno, pero he visto que en la mama radiada, operada, que se está dolorida, en la cuál el mero hecho de hacer una mamografía es terrible, se elige esta herramienta. También en los casos en los que se ha prescrito un tratamiento farmacológico previo a la cirugía y se facilita así el seguimiento, que es muy sencillo. Todo parte de un estudio basal del nódulo», concluye Ramírez.




Fuente: La Razón

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