Elegir buenos abogados de familia será el primer paso cuando algún problema dentro del seno familiar se escape de las manos. Aunque la mayoría de estos abogados se dedican a los divorcios, siempre existe la posibilidad de que traten otro tipo de temas como las herencias, las custodias compartidas, pensiones, etcétera.

Un abogado nos ayudará en varios aspectos al mismo tiempo. Primero nos solucionará cualquier quebradero de cabeza que surja por no comprender bien los aspectos legales relacionados al caso. Pero también se volverá nuestra voz legal ante las autoridades, por lo que no tendremos que perder tanto tiempo asistiendo a juzgados, realizando trámites, etc…, de ahí que sea tan importante tener mucha confianza en el mismo.

Datos para elegir al mejor abogado de familia

La búsqueda del abogado ideal no es una tarea sencilla, porque todos suelen indicar que son los mejores y nosotros no tenemos forma de verificar esto a menos que asumamos el riesgo de contratarlos sin más. Por eso hemos preparado esta serie de recomendaciones que ayudarán a elegir el mejor de todos:

  • Que sea confiable: la confianza es un tema necesario en todo esto porque no resulta fácil exponer a un desconocido la situación por la que atravesamos, sobre todo al considerar que éstos resultan ser temas muy dolorosos. Por ello, necesitamos a alguien que sea cercano, se sienta identificado de alguna manera y pueda expresar el camino a seguir en términos sencillos para facilitar nuestra comprensión.
  • Que mantenga comunicación efectiva: no existe nada peor que desconocer el estado en que se encuentran los trámites y tener que esperar día tras día a que el abogado “recuerde” comunicarse. Por ello, ésta debería ser una señal inequívoca para saber si se trata del mejor abogado de familia o no.
  • Que sea profesional: aunque muchas veces establecemos que la profesionalidad se consigue al obtener la titulación académica, en realidad tiene mucho más que ver con nuestro comportamiento. Que un abogado de familia sea profesional implica tratar el caso con delicadeza, tomar las acciones que considere pertinentes y actuar en función de resultados positivos para el contratante y, de preferencia, para todo el resto de la familia.

Cuando se trata de divorcios

Uno de los casos más comunes al hablar de casos familiares tiene que ver con los divorcios y todo el tema jurídico y emocional que esto genera. Cuando consultamos con abogados especialistas en divorcios, lo más común es que nos orienten hacia la búsqueda de un divorcio de mutuo acuerdo, ya que es el camino más rápido y menos tortuoso para hacer todo esto.

Pero cuando esto no es posible, solo habrá opción de trabajar en base al divorcio contencioso, donde será indispensable el apoyo de un buen abogado en esta materia. La razón es que se trata de un tipo de divorcio donde las partes no se ponen de acuerdo sobre distintos temas, como podrían ser la custodia de los hijos menores, la repartición de bienes, entre otros.

Y es que para que un divorcio de mutuo acuerdo se pueda llevar a cabo es necesario que exista un documento conocido como convenio regulador. En éste se expresan todos estos puntos que necesitan dejarse por escrito porque la relación de la pareja no lleva buen camino. Por ejemplo, si la custodia queda en manos de la madre, en el convenio regulador se establecerá el tiempo que los hijos pasarán con el padre.

Ningún asunto legal es sencillo y menos cuando tiene que ver con la familia. Es por eso que tener asesoría de buenos abogados de familia es fundamental y es casi la única alternativa confiable para resolver de la mejor manera posible los inconvenientes.




Fuente: Estrella Digital

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