El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en una imagen tomada esta semana. En vídeo, el acto completo de Unidas Podemos. Óscar Cañas (europa press)

Podemos recupera, en su programa para el 10-N, su apuesta por un referéndum pactado para tratar de solucionar la crisis territorial en Cataluña. Aunque el partido no fija esta medida, idéntica a la que se incluía en la propuesta del 28-A, como una línea roja en una futura negociación de Gobierno, como quedó demostrado el pasado verano, cuando el propio Pablo Iglesias se comprometió a firmar un documento para demostrar su fidelidad a las directrices del PSOE en esta materia. Para tratar de facilitar el diálogo, la formación eliminó la palabra referéndum del documento con más de 300 medidas que le enviaron a Pedro Sánchez el pasado agosto para desencallar el bloqueo político. En ese texto se mencionaba únicamente una mesa de diálogo. De manera paralela, En Comú Podem, la confluencia catalana inscrita en Unidas Podemos, no ha renunciado en estos meses a la vía de la consulta, como ha manifestado en reiteradas ocasiones Jaume Asens, líder de los comunes.

«La gestión viable del conflicto en Cataluña pasa por construir un proceso de reconciliación que permita el diálogo y llegar a acuerdos. Apostamos por un referéndum pactado en el que Podemos defenderá un nuevo encaje para Cataluña en España». Este es el texto que vuelve a aparecer, como el 28-A, en el programa de Podemos. «Somos la única fuerza que ha pensado siempre lo mismo», aseguran fuentes del partido cada vez más reticentes a pronunciar públicamente la palabra referéndum.

En el discurso de los dirigentes de Podemos se apuesta por «el diálogo». «Hay múltiples vías y formatos para que la sociedad se exprese de manera directa». «La solución pasa por el diálogo y que todos los actores se sienten y negocien una fórmula, sea un referéndum u otra cosa». Así se expresaba esta semana Irene Montero, número dos del partido, en una entrevista en RNE. Podemos busca diferenciarse del independentismo que, en su opinión, «solo apuesta por una consulta unilateral que no sirve». En un complicado ejercicio de funambulismo —que no resultó en mejores resultados en Cataluña el 28-A— tampoco quieren acercarse a la postura del denominado bloque constitucionalista. Podemos rechaza la aplicación del artículo 155.

A la espera de que este lunes se conozca la sentencia del juicio del procés, Podemos, por el momento, mantiene cautela. «Esperamos que no se hable durante toda la campaña de la sentencia porque entonces no se hablará de los problemas de los españoles», ha subrayado Pablo Echenique este domingo, uno de los autores del programa. «Es nuestra obligación hablar de otros temas. Y lo vamos a hacer».

Un nuevo impuesto verde

El programa de Podemos, como el del 28-A, se fundamenta en un eje ecologista, otro feminista y otro que bautizan como «de la nueva economía». «El 95% de la propuesta es la misma», defienden en la dirección del partido. Por eso, el lema durante la presentación de la propuesta es Las razones siguen intactas. Eso sí, el partido de Iglesias ha hecho leves modificaciones respecto a abril. Ha eliminado iniciativas ya tramitadas en estos meses en el Congreso y ha actualizado otras en base a las nuevas perspectivas económicas que adelantan la llegada de un período de desaceleración.

Para tratar de amortiguar una nueva crisis, Podemos añade a su paquete de medidas económicas lo que denomina un impuesto verde. La medida consiste en aplicar un tipo agravado en el impuesto de sociedades para desincentivar las actividades contaminantes y aumentar la contribución de las empresas con más responsabilidad en la transición ecológica. «El objetivo es que este impuesto se amplíe a las eléctricas y petroleras», explica el equipo económico de Podemos. En el programa no aparece cuantificado este nuevo impuesto.

La propuesta forma parte de «la verdadera reforma fiscal justa» que Podemos pretende conseguir si llega al Gobierno. El objetivo es recaudar unos 40.000 millones de euros en una legislatura, un 3,5% del PIB, a través, entre otras medidas, de «un tipo efectivo mínimo del 15% para los grupos empresariales» que, en el caso de las entidades financieras y de las empresas de hidrocarburos se ampliaría hasta el 20%. Podemos no renuncia al impuesto para las grandes fortunas para recaudar el 1% del PIB de patrimonios superiores a un millón de euros. «No existe en España», ha puntualizado Nacho Álvarez, responsable económico del partido. «Dormir bien por las noches no puede ser patrimonio de unos pocos», ha afirmado en referencia a la frase de Pedro Sánchez.

Podemos tampoco ceja en su empeño de derogar la reforma laboral y en aumentar en 10 puntos el tipo impositivo a la banca, aunque el PSOE se haya negado a aceptar esta medida que, según los cálculos del partido permitiría recuperar el rescate bancario que cifran en 60.000 millones de euros. 

El programa no se acompaña de una memoria económica. Como también sucedió en las generales de abril, la formación reitera que solo publicará sus cálculos cuando lo haga el resto de partidos.




Fuente: El Pais

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